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El Peine del Viento está en perfecto estado y seguirá aguantando, según un estudio

EFE

El Peine del Viento, una de las obras escultóricas más emblemáticas de Eduardo Chillida, está en "perfecto estado" de conservación 30 años después de su instalación en uno de los extremos de la bahía de La Concha, en San Sebastián, y seguirá aguantando los embates del mar por tiempo indefinido.

Ésta es la principal conclusión de un estudio realizado por Inasmet que ha sido presentado hoy en el Museo Chillida Leku de Hernani (Guipúzcoa), con motivo de la inauguración de la segunda parte de la exposición temporal "Materializaciones" y también de las V Jornadas Internacionales de Materialografía y Caracterización Microestructural que ha organizado dicho centro de investigación perteneciente a la corporación Tecnalia.

El informe sobre el estado de conservación y la resistencia al oleaje y salitre del Peine del Viento se ha llevado a cabo mediante la técnica no invasiva de la réplicas de las microestructuras del acero de especial, composición que Chillida eligió para crear el conjunto, así como del análisis de un pedazo de material original que poseía la Fundación Lenbur.

El buen estado en el que se encuentra el conjunto escultórico no requiere ningún tipo de acción protectora adicional de forma inmediata, asegura el informe, que recomienda llevar a cabo otro análisis de las mismas características dentro de "otros 30 años" y únicamente para confirmar las predicciones actuales.

La capa de óxido que recubre el acero de las tres estructuras que "peinan" el viento marino del Cantábrico tiene "un carácter continuo" con algunas "pequeñas lagunas" en su interior que sin embargo no llegan a constituir un camino para el ataque corrosivo, de forma que la propia capa de óxido ejerce la acción protectora adecuada frente a las inclemencias meteorológicas.

El estudio indica además que la presencia de cloruros procedentes del agua salina que ataca las esculturas, frecuentemente azotadas por el oleaje, "se limita prácticamente al nivel más superficial" de la capa de óxido y su penetración hacia el interior ha sido hasta ahora "muy ligera", de forma que no llega a corroer realmente el acero.

El principal autor del estudio, el investigador de Inasmet-Tecnalia Angel María Irisarri ha explicado que todas estas circunstancias son consecuencia de "la acertada" elección de material que hizo Chillida, consciente de la ubicación que tendría su obra y de la necesidad de que perdurara en el tiempo.

Irisarri ha destacado, por un lado, el hecho de que el acero "reco" usado por el artista -muy similar al denominado "corten" de patente americana-, es de bajo carbono, lo que le permitió darle las formas curvas sin que se rompiera, y por otro el carácter "compacto" de las capas de óxido logradas, gracias a la adición de una serie de elementos poco habituales en el acero como el fósforo, el cromo, el cobre y el níquel.

Por todo ello la penetración de la oxidación "se irá ralentizando", ha asegurado Irisarri, quien ha concluido que "salvo en caso de tsunami" el Peine del Viento de Eduardo Chillida "puede aguantar perfectamente y sin ningún problema" muchos años más.

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