Público
Público

Personas deprimidas, más propensas a recibir opiáceos para dolor

Publicidad
Media: 0
Votos: 0

Un nuevo estudio revela quelas personas con depresión son mucho más propensas a recibir unanalgésico narcótico muy poderoso, como la morfina y lacodeína, y a tomarla durante un largo plazo.

Es más, esos pacientes suelen recibir una dosis más alta,señaló el equipo de la doctora Jennifer Brennan Braden, de laUniversity of Washington, en Seattle.

Dado que las personas deprimidas tendrían también altoriesgo de abusar o volverse adictas a esos analgésicos, elequipo opina que se necesitan más estudios para conocer la seguridad y la efectividad de esos fármacos en pacientes condepresión.

Los opiáceos se indican cada vez más para tratar el dolorcrónico no oncológico. Para investigar los patrones deprescripción, el equipo revisó los registros para 1997-2005 dedos de los principales planes de salud en Estados Unidos.

A menudo, los pacientes reciben opiáceos para tratar eldolor de espalda, brazos o piernas, y el que causa la artritis.El equipo halló que las personas deprimidas eran de dos acuatro veces más propensas a recibir opiáceos contra el dolorno oncológico.

Además, se les indicaban dosis diarias más altas y por másdías.

Por ejemplo, en el 2005, el 25 por ciento de los pacientesdeprimidos en uno de los planes recibió una indicación de usode opiáceos a largo plazo, a diferencia del 9 por ciento de lospacientes sin depresión en el mismo plan.

La dosis promedio que usaron esos pacientes deprimidos fuede 54 miligramos, a diferencia de los 45 miligramos indicados alos pacientes sin depresión; en el otro plan, esas dosis fueronde 65 y 48 miligramos, respectivamente.

Los pacientes deprimidos eran más propensos a recibirfármacos de acción más prolongada y a haber tomado hipnóticossedantes (pastillas para dormir y tranquilizantes, como Valiumy Ativan). Combinar hipnóticos sedantes con opiáceos, enespecial si se toma alcohol u otros sedantes, eleva el riesgode sobredosis, resumió el equipo.

Los pacientes deprimidos serían más proclives a pediropiáceos, mientras que los médicos serían más propensos arecetarlos "según el estrés observado o que informa elpaciente".

También es posible, agregó el equipo, que las personasdeprimidas tengan niveles más altos de dolor, que no responde alos tratamientos habituales.

Mientras que los resultados no demuestran si los patronesde prescripción médica observados eran los adecuados, el equipoopina que las personas con depresión "son un grupopotencialmente de alto riesgo de sufrir efectos adversos alconsumir opiáceos".

FUENTE: General Hospital Psychiatry, noviembre-diciembredel 2009

Más noticias en Política y Sociedad