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El PNV hace gala de su política más pragmática

Los nacionalistas mantienen su guión pese al eventual pacto PSE-PP para 2011

GUILLERMO MALAINA

El PNV hizo gala este viernes de su lado más pragmático. Un día después de conocerse la intención del PSE de extender su pacto con el PP para las elecciones municipales de 2011, el partido nacionalista recibió a una delegación de los socialistas vascos en Sabin Etxea, su sede en Bilbao, dentro de las conversaciones abiertas para lograr la estabilidad institucional y presupuestaria en Euskadi. No hubo ni un reproche. El encuentro transcurrió con cordialidad y concluyó con ambas partes satisfechas por el elevado grado de acuerdo alcanzado, tanto en el diagnóstico sobre la crisis económica, como en buena parte de las medidas a tomar a partir de ahora.

Apenas dos horas antes de la reunión, el presidente del PNV, Iñigo Urkullu, había avanzado ya con abierto pragmatismo, en los desayunos de Fórum Europa-Tribuna Euskadi, que su partido no se iba a salir del guión preparado para los próximos meses por el hecho de que socialistas y conservadores piensen ya en reeditar su pacto en el Gobierno vasco para, en 2011, intentar arrebatar el poder a los nacionalistas en otras instituciones, como las tres diputaciones o los ayuntamientos de Bilbao y Getxo.

"No afecta en nada a la propuesta de acuerdo de estabilidad institucional planteada por el PNV", sostuvo Urkullu.

Esta declaración de intenciones tiene su valor, tanto para el buen entendimiento institucional en Euskadi, en tiempos duros de crisis, como para el propio Gobierno de Zapatero ante el inminente reto de sacar adelante los Presupuestos Generales del Estado. La palabra dada por Urkullu significa, a priori, que el presidente español no debería temer que el deseo de los socialistas vascos por prorrogar en el tiempo su alianza con el PP interfiera negativamente en una próxima negociación de las cuentas con el PNV.

"Presupuestos es lo que necesita Zapatero", afirma el líder nacionalista

Además, el partido nacionalista ha definido ya cuál es por ahora su campo de juego. Una vez asumido, tal y como volvió a explicitar este viernes Urkullu, que el "pacto PSE-PP obedece a unas razones estratégicas de Estado", el PNV ha fijado su atención, al margen de esa coyuntura política, en objetivos alcanzables para dar su voto, o no, a los Presupuestos, tanto en Madrid como en Vitoria.

El líder nacionalista advirtió en ese sentido al presidente Zapatero de que, antes de cualquier negociación de las cuentas, existen "estaciones previas", como "el blindaje del Concierto Económico, la devolución de 456 millones de IVA por los vehículos importados y la transparencia y conocimiento en el acuerdo cerrado de las Políticas Activas de Empleo". "Y, a partir a ahí, que nos presenten un borrador del proyecto", agregó.

PNV y PSE acercan posturas en su primera reunión tras el verano

Ni que decir tiene que el voto final del PNV en el Congreso puede depender también de cómo discurran las negociaciones paralelas en Euskadi con los socialistas vascos para pactar los presupuestos de la comunidad. De hecho, el partido nacionalista puso sobre la mesa, en el encuentro con el PSE, las mismas exigencias apuntadas antes por Urkullu.

La reunión resultó satisfactoria para ambas partes. Coincidieron en la necesidad de mantener a corto plazo el actual sistema tributario, salvo en la ayuda de 400 euros vía IRPF para las rentas superiores a 18.000 euros. Y acercaron posturas para garantizar los servicios sociales y la financiación de los ayuntamientos, entre otros puntos. La secretaria de la Ejecutiva del PNV, Belén Greaves, destacó a su salida que el encuentro había "ido muy bien", mientras que el portavoz del PSE en el Parlamento Vasco, José Antonio Pastor, se felicitó por la "voluntad de llegar a acuerdos" y el "diagnóstico común" sobre la crisis y muchas de las medidas a tomar.