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"Yo, también" pone voz a los afectos de las personas con Down

Reuters

Por Blanca Rodríguez

Con una única actriz profesional, poco presupuesto y un trabajo cercano al documental, dos directores noveles han conseguido que una película sobre un joven con síndrome de Down haya triunfado en un festival internacional de cine como San Sebastián y su estreno cree una expectación cercana al del trabajo de cineastas ya consagrados.

"Yo, también", una cinta en principio de dimensiones pequeñas y con una temática poco comercial que costó mucho, "cinco años", sacar adelante, aspira ahora a tener recorrido internacional, ya que su historia, que desmitifica la visión infantilizada de las personas con síndrome de Down, y las dota de una vida afectiva y sexual propia, puede encajar en cualquier país del mundo.

La película cuenta la vida de Daniel, un joven sevillano con síndrome de Down pero con un título universitario que empieza a trabajar en una oficina municipal, una historia que está inspirada en la propia vida de su intérprete, Pablo Pineda.

Lola Dueñas, que ganó un Goya por su actuación en la película "Mar Adentro" de Alejandro Amenábar y que estuvo nominada por "Volver", de Pedro Almodóvar", interpreta a Laura, una compañera de Daniel de la que se enamora el protagonista y que tiene una oscura historia familiar de la que intenta huir.

Ambos establecen una relación especial que parecen haber reproducido fuera del plató, y es que en esta película es difícil diferenciar lo que es verdad y lo que es ficción.

"Se juntan vida y cine de una manera bestial", explicó el miércoles Lola Dueñas en la rueda de prensa de presentación de la cinta. "Los protagonistas están vivos (...) lo que hace más potente la historia y lo que te pasa a ti por dentro", añadió.

EL PODER DEL CINE

Para Pineda, alguien único dentro del colectivo de personas con síndrome de Down por sus logros académicos y profesionales, lo más difícil fue sacar "esa parte sentimental" del personaje, lo que le exigió casi "arrancarse la piel".

"Yo tenía mucho dentro, pero era muy difícil ¿Cómo se lo explicas al panadero?", se preguntó, confiando en el gran poder del cine para llegar a todo el mundo, especialmente a la gente como él.

"Me gustaría que esta película le diera voz a todas esas personas con Down que nunca la han tenido (...) Que vayan a ver la película, van a poder identificarse con el mundo interior que planea y que se palpa en al película", declaró.

Tanto Pineda como Dueñas dieron la sorpresa y ganaron la Concha de Plata a la mejor interpretación en el pasado Festival de Cine de San Sebastián, unos galardones que sirvieron para dar un eco mediático inesperado al trabajo de dos cortometrajistas, Álvaro Pastor y Antonio Naharro, que lucharon desde el principio por el proyecto pese a los numerosos "noes" recibidos.

Naharro explicó que la película, que se estrena este viernes en España, no pretende abogar en ningún caso por las "relaciones mixtas" entre personas con trisomía 21 y "normales".

"Pablo es el anormal dentro de la normalidad. Dentro de lo especial, él es más especial. Está en la frontera entre uno y otro mundo", señaló Naharro, que tiene una hermana con síndrome de Down.

El director subrayó que la película pretendía simplemente describir cuál es la realidad de los discapacitados intelectuales.

"Son personas que han estado a la sombra. Se agradece poder poner luz a la sombra", declaró Naharro.

"El cine tiene mucho poder (...) Espero que la fuerza Down siga subiendo como la espuma", concluyó Pineda entre risas.

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