Público
Público

El PSOE aspira a ganar en votos el 22-M y mantener su poder regional

El Comité Electoral avala una campaña singularizada por territorios, pero "sin esconder la marca del partido"

GONZALO LÓPEZ ALBA

A pesar de las encuestas y del estado de ánimo general, el Comité Electoral del PSOE afronta los preparativos de la campaña para las elecciones del 22 de mayo con voluntad de ganar. "En votos, podemos quedar por delante del PP en las elecciones municipales", asegura Elena Valenciano, portavoz del Comité Electoral. No obstante, miembros de la Ejecutiva opinan que, en las circunstancias actuales, también sería un éxito una derrota por un margen que no superase los 200.000 o 300.000 votos. En 2007, ganó el PP por 156.000 y en 2003, lo hizo el PSOE por 123.000. En ambos casos, al año siguiente los socialistas ganaron las elecciones generales.

La atribución que se hace a los comicios locales como termómetro para los legislativos es dudosa porque existen antecedentes de todo tipo. Uno de los más llamativos es el de 1991-93: el PSOE ganó las municipales con casi 2,5 millones de votos más que el PP y en las generales vio reducida esa ventaja a 948.000.

Los candidatos tendrán autonomía para acoplar mensaje y objetivos

Y después están los ejemplos individuales: Francisco Vázquez ganaba en A Coruña las elecciones municipales por mayoría absoluta, pero cuando encabezaba la lista del PSdG para el Congreso de los Diputados sus apoyos se reducían a porcentajes del 34 y hasta el 25% de los votos.

Entre los socialistas no ha pasado desapercibido el intento de Pedro Arriola de enfriar la euforia del PP, que está generando expectativas "que pueden resultar imposibles de cumplir". El sociólogo de cabecera de Mariano Rajoy alertó el lunes al comité de campaña del PP de que su ventaja en las municipales puede oscilar entre 1,5 puntos, casi "tablas", y, en el mejor de los casos, 5 puntos (Abc, 11/3/2011).

La preocupación del PSOE se centra en el impacto negativo que tendría la derrota en Barcelona y Sevilla, dos ayuntamientos emblemáticos cuya pérdida sería difícilmente compensable. Con los sondeos preelectorales en la mano, los socialistas sólo podrían intentar contrarrestar esas pérdidas con la conquista de Valladolid y Huelva, que consideran al alcance. No obstante, desde el PSOE se sostiene que el color político del ayuntamiento sevillano puede depender de un solo concejal y que las expectativas en la Ciudad Condal han mejorado tras el relanzamiento que han supuesto para Jordi Hereu las primarias en las que el PSC le eligió como candidato a la reelección.

El Gobierno local de Sevilla puede depender de un solo concejal

La conquista de Madrid se juzga prácticamente imposible, a pesar del desgaste que se detecta en los apoyos a Alberto Ruiz-Gallardón. El alcalde podría verse rebasado en la ciudad por la presidenta de la Comunidad, Esperanza Aguirre, pero su deterioro no alcanzaría la pérdida de la mayoría absoluta.

La campaña del PSOE para las elecciones municipales, donde el voto se considera más vinculado a la identidad del candidato, se basará en la figura de este, aunque habrá un eslogan general. Para las autonómicas, en las que se emite "un voto más politizado", tendrá un acento más territorializado, aunque se mantendrá el denominador común de la marca PSOE.

"No vamos esconder nuestras siglas", aseguran fuentes del Comité Electoral. Pero, en vez de un eslogan común, habrá lemas propios de cada territorio, "con un subrayado general de la marca PSOE".

Valladolid y Huelva, opciones para compensar' la posible pérdida de Barcelona

Se trata, según esas fuentes, de que cada federación del partido disponga de margen suficiente para adaptar su campaña al mensaje que se juzgue más adecuado. Así, en Madrid se diseña una campaña muy centrada en la figura de Tomás Gómez mientras que en Valencia, donde el objetivo prioritario es ampliar su base social, el PSPV incorporará a su acerbo la senyera oficial en lugar de la bicolor, más vinculada con la izquierda de corte nacionalista.

Así, prácticamente el único denominador común, además de la marca PSOE, será que en los territorios donde están en la oposición se hará bandera del cambio y allí donde se gobierna, la campaña tendrá que centrarse en reivindicar la gestión realizada.

Las alianzas determinarán los gobiernos de Aragón y Balears

De las comunidades autónomas en juego, las encuestas sólo dan por garantizado el mantenimiento de Extremadura, pero el PSOE confía en conservar todos sus gobiernos regionales y no descarta, incluso, ganar uno más. Sería el de La Rioja, donde los socialistas esperan rentabilizar la ruptura con el PP del exalcalde de Logroño, donde se concentra la mayor parte del voto de esta comunidad uniprovincial, en que la que se presentará por tercera vez Francisco Martínez Aldama.

En Asturias todavía no se disponen de datos fiables sobre el impacto que tendrá la reaparición de Francisco Álvarez-Cascos al frente de una nueva formación, tras su abandono del PP. No obstante, se sostiene que las expectativas son más favorables de lo que habrían sido con Álvarez-Cascos como candidato del PP.

El PSOE también confía en conservar los gobiernos de Aragón, donde se estrena como candidata Eva Almunia, y de Balears, donde repite Francesc Antich. Pero en ambos casos el signo del gobierno dependerá, como ahora, del juego de alianzas. En Balears, la mayor incógnita es si Unión Mallorquina quedará fuera del Parlament o no, y, en el primer caso, cómo se reparte su voto. En Aragón, el PSOE también depende del resultado que obtengan sus socios del PAR, así como la Chunta Aragonesista e Izquierda Unida, que podrían ser aliadosalternativos.

La gran batalla, así declarada desde la nominación como candidata del PP de su secretaria general, María Dolores de Cospedal, se librará en Castilla-La Mancha. Su presidente, José María Barreda, está aguantando la concentración de baterías del PP y el resultado podría depender de un escaño, que se dilucidaría en el reparto de los que están en juego en Ciudad Real.

La conquista de la Comunidad Madrid se antoja prácticamente imposible para la mayoría. Pero el diputado y sociólogo José Andrés Torres Mora, que colabora con Tomás Gómez, sostiene que la de Madrid "va a ser la batalla más importante de estas elecciones" porque se van a confrontar "dos proyectos ideológicos nítidamente distintos y dos liderazgosfuertes".

El desafío es doble: "Superar la barrera de la comunicación" y "transformar en una mayoría política la gran coalición de rechazo a Esperanza Aguirre que hay por sus ataques a las políticas sociales y por su falta de sensibilidad democrática".

Lanzamiento de campaña

La campaña del PSOE será presentada oficialmente el día 30 por el coordinador del Comité Electoral, José Blanco, una vez que las elecciones hayan sido convocadas oficialmente.

Coordinación bilateral

La tarea del Comité Electoral se centra, en esta ocasión, en el "apoyo y asesoramiento" a las estructuras territoriales. La coordinación es "bilateral" con los correspondientes comités de ámbito regional o local. Para hacer saber sus demandas, ya han pasado por la calle Ferraz cabezas de lista como el castellano-manchego José María Barreda, el castellano-leonés Óscar López o el madrileño Gómez.

La presencia de Zapatero

Para demostrar su disposición a "fajarse y dar la cara", se prevé que Zapatero protagonice en alguna "plaza hostil" un acto electoral el día 3 de abril, en lugar del macroacto inicialmente previsto en la plaza de Vistalegre. Lo que está confirmado es que el 10 de abril dará un mitin en Alcalá de Henares junto a Tomás Gómez.

Los teloneros

Los dirigentes que, según el Comité Electoral, están siendo más reclamados para la campaña, además de Zapatero, son Alfredo Pérez Rubalcaba, José Blanco, José Bono y Ramón Jáuregui. También Felipe González y Alfonso Guerra. 

Más noticias de Política y Sociedad