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El PSOE cree que "se estrecha el cerco" a Rajoy

La sospecha de financiación ilegal se silencia hasta la resolución judicial

GONZALO LÓPEZ ALBA

La personación de la Abogacía del Estado como acusación particular implica, a juicio de la dirección del PSOE, "un salto cualitativo" en el caso Gürtel porque introduce "una nueva dimensión, la del delito fiscal" en el que podría haber incurrido el tesorero del PP, Luis Bárcenas, según el informe de la Agencia Tributaria que motiva "de oficio" aquella actuación. Si a esto se añaden declaraciones recogidas en el sumario judicial que vinculan a Bárcenas con sociedades instrumentales radicadas en el extranjero, la conclusión del PSOE es que "se estrecha el cerco sobre Rajoy porque se complica mucho su respuesta".

La dirección socialista, que coincide con el Gobierno en rechazar toda "motivación política" en el anuncio del ministro de Justicia, opina que la suma de ambas acusaciones viene a "reforzar lo que intuimos". Esta "intuición", que ningún dirigente verbalizará públicamente mientras que no haya un pronunciamiento judicial, no es otra que el trasfondo del caso Gürtel puede ser una financiación irregular del PP.

De obtener verificación judicial ambas presunciones de delito, a juicio del PSOE se demostraría que "Rajoy mintió cuando dijo que se habían cortado" las prácticas de la trama Correa cuando él accedió a la dirección del partido. Bárcenas fue ascendido de gerente a tesorero en el congreso de junio de 2008, en el que Rajoy fue reelegido presidente del PP.

La dirección del PSOE rechaza de forma tajante que esté utilizando de forma premeditada el caso Gürtel como ariete contra Rajoy o como "estrategia electoral", ni antes ni después del 7-J, ni a nivel nacional ni al autonómico de Valencia y Madrid, entre otras razones porque cree demostrado que "airear basura, aunque algo puede desgastar, no nos reporta gran rentabilidad electoral".

Para corroborar la veracidad de esta actitud, se recuerda que Zapatero no hizo ninguna mención al asunto durante la última campaña electoral, ni siquiera cuando estuvo en Valencia, salvo para censurar la "doble vara de medir" de la derecha. Sólo en una ocasión, según varios miembros de la Ejecutiva, Zapatero indicó al partido que debía "reaccionar de forma contundente" y fue "cuando el PP lanzó un ataque inaceptable contra el Estado de derecho".

A pesar de los nuevos elementos de la investigación, el PSOE no tiene previsto cambiar la estrategia que mantiene desde que afloró el caso y que califica de "bastante razonable": "Exigir que se esclarezcan los hechos y se asuman responsabilidades, no como un eje de discurso político, sino como una obligación ética". En esta exigencia de "defensa del interés de los ciudadanos" se justifica la querella presentada por la dirección del grupo parlamentario en las Cortes Valencianas y la personación como acusación particular del grupo municipal en el Ayuntamiento madrileño de Boadilla del Monte.

La estrategia del PSOE ante el caso Gürtel, coordinada desde Ferraz, puede resumirse en no soltar la presa, pero sin pasarse de velocidad. Aunque el resultado de los comicios europeos indica la ausencia de un castigo electoral, los socialistas creen que la reprobación ciudadana se producirá "con el tiempo y acabará pasando factura al PP a medio plazo".

Pero, sobre todo, pesa la consideración de que "en una situación de crisis, los ciudadanos no quieren ver al partido del Gobierno agitando basura, sino haciendo propuestas". Y también una preocupación: en Madrid y Valencia, el resto de sus iniciativas chocan contra "un muro mediático".

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