Público
Público

El PSOE negocia in extremis el consenso político en pensiones

PP y CiU plantean enmendar el texto que salió del Pacto de Toledo con una negativa clara a subir la edad legal de jubilación

G. LÓPEZ ALBA / B. CARREÑO

El Gobierno y la dirección del Grupo Parlamentario Socialista negociaban anoche in extremis para intentar salvar el dictamen sobre la reforma de las pensiones aprobado por la Comisión del Pacto de Toledo. Los votos particulares contra la subida de la edad legal de jubilación, presentados por todos los partidos salvo el PNV y el propio PSOE, cogieron por sorpresa a los socialistas, que no contaban con estas propuestas de enmienda. "Todos hicimos concesiones y se logró un amplio acuerdo sobre el texto del dictamen", alegaron fuentes gubernamentales.

La preocupación era mayor por cuanto los votos particulares afectan a "temas sensibles" y los partidos de la oposición podrían apoyarse entre sí, de forma que el resultado final de las votaciones en el Congreso podría volverse impredecible. Para evitarlo, desde el Ejecutivo y el Grupo Socialista se negociaban la apsada noche diversas opciones. La principal, amarrar el apoyo del PNV y Coalición Canaria apelando al pacto de estabilidad parlamentaria. La primera alternativa, pactar con CiU. Y, por si acaso, negociar con todos los grupos proponentes la posibilidad de presentar enmiendas transacionales que modulen los vetos. "La tensión seguirá hasta mañana (por hoy). No se puede dar nada por seguro", advirtieron interlocutores que parti-cipan en esas negociaciones.

La avalancha de votos particulares ha cogido por sorpresa al PSOE

Aunque el simple hecho de que la negociación se mantuviera abierta se consideraba anoche "un buen indicio", el Gobierno anticipaba también la venda a la posible herida. "Tampoco hay que dramatizar las cosas. El pleno del Congreso aprobará un dictamen que no obliga al Gobierno. El Gobierno aprobará el anteproyecto de ley que considere y después se podrá seguir negociando", señalaron interlocutores gubernamentales.

Y es que si alguno de los votos particulares que han emitido los partidos logra la mayoría, se tendría que modificar el texto tal y como salió de la Comisión del Pacto de Toledo. En ese caso, el Congreso se habría pronunciado tajantemente contra la subida de la edad legal de jubilación, frente al texto actual que por su ambigüa redacción deja manos libres al Ejecutivo para adoptar esta decisión, sin contradecir el dictamen aprobado.

Aunque el PSOE salve la votación, el consenso al que aspiraba el Gobierno para reformar las pensiones queda herido de muerte. Fuentes socialistas reconocen que aspiran a conseguir el apoyo del PP para garantizar la estabilidad de la reforma, que es vital que permanezca durante varias legislaturas.

IU-ICV, ERC y BNG han presentado hasta ocho votos particulares

Ayer por la tarde, fuentes de Izquierda Unida aseguraron a este periódico que existía un "pacto" entre partidos para que se vote, de forma recíproca, la oposición a la subida de la edad legal de jubilación. Fuentes del PP también confirmaron la posibilidad de votar a favor de las enmiendas presentadas por CiU y los grupos de izquierda por lo que "esperan" que estos a su vez les voten. Sin embargo, desde CiU rechazan la existencia de ningún pacto cerrado y aseguran que decidirán hoy si votan también las propuestas del resto de los grupos.

Con todo, la aritmética parlamentaria exige que PNV y Coalición Canaria respalden estos votos para que puedan lograr su incorporación en el texto final que el Congreso remitirá al Ejecutivo. Las dos agrupaciones políticas aseguraron que no fijarían su posición hasta antes de la votación que tendrá lugar esta tarde en el Congreso.

Los partidos minoritarios de izquierdas (IU-ICV, ERC y BNG), ya habían anunciado que emitirían un voto particular contra la totalidad del texto pactado en la Comisión, para expresar su disconformidad con la forma en la que el Ejecutivo ha encarrilado la reforma de las pensiones. Sin embargo, los votos particulares que el PP y CiU presentaron ayer por la tarde sí son inesperados, sobre todo porque manifiestan, de forma expresa, la oposición de los dos grupos a que se aumente la edad legal de jubilación por encima del límite actual de 65 años.

Los minoritarios de izquierda defienden incidir en la recaudación

La decisión de CiU se tomó, según su portavoz en el Pacto de Toledo, Carles Campuzano, por la necesidad de la agrupación política de "fijar su propia posición y no atenerse a votar las reacciones del resto". Hasta ahora, Campuzano se había mostrado como el más conciliador de los portavoces presentes en el pacto y cabía esperar un acuerdo con el Gobierno en materia de forma de las pensiones.

La posición del Partido Popular sobre la posibilidad de subir la edad legal de jubilación no ha sido clara hasta la recta final de las negociaciones del Pacto de Toledo, cuando se inclinó a que se preservara el modelo actual en 65 años y se abogara por fórmulas voluntarias.

Las agrupaciones minoritarias de izquierdas defenderán hoy sus ocho votos particulares al dictamen del Pacto de Toledo, uno de ellos contra la congelación de las pensiones que efectua este año el Gobierno. Además, el voto a la totalidad del dictamen les ha permitido vertebrar también lo que sería una reforma de las pensiones de izquierdas para estas agrupaciones.

Así, incide en la necesidad de que el Ejecutivo cumpla recomendaciones que se hicieron en rondas anteriores del Pacto de Toledo, como la separación de las fuentes de financiación; esto es, que las cotizaciones paguen sólo las prestaciones contributivas y no sirvan para financiar otras materias. Pero también hacen suyas algunas propuestas de los sindicatos en la mesa de negociación, como la necesidad de incidir en los ingresos de la Seguridad Social elevando, por ejemplo, las bases de cotización.

Aunque el principal foco de atención del Pacto de Toledo ha sido la necesidad o no de subir la actual edad legal de jubilación, la comisión parlamentaria ha emitido otra serie de recomendaciones al Ejecutivo. Entre ellas, la necesidad de conseguir carreras de cotización más largas, mejorar las pensiones de viudedad y orfandad, lograr que las mujeres que no cotizan tengan una mayor autonomía para lograr una pensión de jubilación o que se fomenten los planes de ahorro privados.

Más noticias de Política y Sociedad