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El PSOE pacta con CiU impulsar una reforma laboral

También ha llegado a un acuerdo con IU-IC para ampliar la cobertura por desempleo, aunque sin fijar una fecha concreta

LUIS CALVO

En plena negociación de la resoluciones del debate sobre el estado de la nación, los socialistas hicieron ayer un guiño a CiU. Ambos grupos cristalizarán hoy en el Congreso un acuerdo para "impulsar un acuerdo social que permita hacer frente a los problemas estructurales del mercado de trabajo, entre otros, la dualidad del mercado de trabajo".

Tal y como explicó ayer el portavoz económico de la federación, Josep Sánchez-Llibre, el texto fija los principios políticos para acabar con la distinción entre "contratos fijos y eventuales". Son estos últimos, aproximadamente el 25%, los que están soportando casi exclusivamente la crisis. Los expertos apuestan por un nuevo tipo fijo, como el contrato laboral único defendido recientemente por un centenar de expertos que unifica las causas del despido y plantea una indemnización creciente. El problema es, precisamente, definir el mínimo y el máximo de esa indemnización, informa Pedro González. "La figura que se cree es algo que aún habrá que hablar", explicó ayer Sánchez-Llibre.

La enmienda pactada aboga además por flexibilizar la negociación colectiva e impulsar la participación de la empresa privada en las políticas activas y pasivas de empleo.

No fue el único acuerdo que el PSOE consiguió fraguar con CiU. Los diez diputados catalanes servirán al Gobierno para sacar adelante en la votación una de las promesas estrella de Zapatero: las ayudas directas para la compra de automóviles. Los socialistas aceptaron ayer ampliar la cobertura a motocicletas y ciclomotores y se sigue negociando la posibilidad de que alcance también a vehículos industriales y agrícolas. Además, el grupo catalán seguía ayer tratando de que, en caso de que las comunidades autónomas no quisieran participar, el Estado complete la ayuda pública hasta los 1.000 euros. Además, ambos grupos firmaron un acuerdo respecto a la construcción de un corredor mediterráneo de ferrocarril y a la necesidad de acelerar un acuerdo sobre la Seguridad Social en el marco del Pacto de Toledo.

Conscientes de lo que les separa de CiU, los socialistas cambiarán el pie de apoyo para avanzar en el terreno social y aprobar hoy otro gran paquete de medidas. Los socialistas respaldarán la propuesta de IU-ICV para ampliar la prestación por desempleo a aquellos parados que no dispongan de ningún ingreso alternativo. La enmienda del PSOE hace más genérica la resolución y elimina la cifra de los 600 euros del texto. En todo caso, cualquier tipo de decisión estará supeditada al marco del diálogo social. Además, el grupo mayoritario parecía ayer dispuesto a aceptar varias enmiendas de IU-ICV relativas al traspaso de Cercanías a la Generalitat.

A cambio el PSOE puede contar con la abstención de Gaspar Llamazares y Joan Herrera en la supresión de las deducciones por vivienda. Los dos diputados quieren que los ingresos extras se dediquen a políticas activas de empleo, pero incluso aunque se rechace su enmienda no se opondrán. Esa abstención, unida a la más que probable de ERC, deja a los socialistas mucho margen de negociación. Les basta con captar cuatro votos del grupo mixto para ganar la votación. Ayer ya parecían comprometidos para dicha causa los dos de CC y los dos del BNG.

Menos claros están los apoyos que sea capaz de cosechar el PP para sus resoluciones. Ayer los conservadores reconocían que "partían con desventaja respecto al Gobierno". Para sacar sus propuestas necesitan el apoyo de CiU y PNV además del de varios diputados del grupo mixto y la izquierda de la Cámara. En este sentido, Joan Ridao aseguró que ERC podría apoyar casi la mitad de las resoluciones planteadas por el PP. No será, sin embargo, hasta esta tarde, cuando finalicen las negociaciones, cuando se pueda comprobar el éxito de cada grupo.

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