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Puigcercós copa la nueva ejecutiva del ERC pero cierra en falso el congreso

EFE

El presidente de ERC, Joan Puigcercós, ha conseguido sacar adelante una ejecutiva monocolor al copar con sus afines la dirección del partido en un congreso de ERC que se ha cerrado en falso, puesto que los republicanos se han dado un año de plazo para incorporar a todas las sensibilidades en la ejecutiva.

La división que persiste entre las cuatro corrientes del partido no ha imposibilitado que la ponencia del congreso se haya aprobado con un 88,98%, la cual no pone en cuestión el pacto de Entesa y la estabilidad del gobierno catalán, aunque abre una vía de defensa del nuevo Estatut ante el futuro fallo del Tribunal Constitucional que contempla la aplicación sin demora del "derecho de autodeterminación" de Cataluña.

Pese a que Puigcercós ha logrado una ejecutiva monolítica y reforzar su liderazgo, por el camino ha perdido a uno de sus hombres de máxima confianza, el que hasta ahora era el vicesecretario general de coordinación interna, Xavier Vendrell, que ha recibido un voto de castigo que le ha dejado fuera de la ejecutiva y que, in extremis, ha sido sustituido por el diputado autonómico Carmel Mòdol.

En su discurso de clausura del congreso, un sudoroso y afónico Puigcercós se ha comprometido a integrar, en el plazo de un año, a los demás sectores de ERC.

Los dos sectores críticos (Reagrupament.cat y Esquerra Independentista) se han autoexcluido de la ejecutiva, mientras que ERC Futur ha quedado fuera por "falta de confianza", en palabras del secretario general de ERC.

El detonante de la ruptura del preacuerdo entre Puigcercós y el sector carodista ha sido un mensaje SMS que el presidente de la federación de Barcelona, Oriol Amorós, ha enviado por error a un militante que no era afín al sector liderado por Carod-Rovira, en el que se insinuaba la posibilidad de vetar dos nombres, entre ellos el de Xavier Vendrell, lo que ha sido interpretado como una "traición" por el equipo del nuevo presidente.

Al sector de Puigcercós también ha molestado que los carodistas hayan permitido que el informe de gestión del nuevo presidente haya salido con un 15% más de votos negativos que el de su antecesor en el cargo, Josep Lluís Carod-Rovira.

"La heridas abiertas tardan en cicatrizarse", ha admitido posteriormente el secretario general de ERC, Joan Ridao.

A pesar de que Puigcercós ha logrado el apoyo de un 88% de los asistentes al congreso a la ponencia política, el hecho de que haya tenido que formar una ejecutiva monolítica abre cuando menos interrogantes sobre la estabilidad interna de ERC.

Lo único cierto es que a nadie en ERC le interesa desestabilizar el pacto tripartito de la Generalitat, puesto que ello abocaría a un adelanto electoral en el que los sondeos no augura unos buenos resultados a ERC, según diferentes fuentes republicanas.

Por este motivo, la ponencia no pone en cuestión el pacto de Entesa y sólo reclama una actualización ya prevista con sus socios del PSC e ICV-EUiA.

La ponencia de Esquerra sí que pone un listón difícil de gestionar en el futuro si el TC recorta el nuevo Estatut.

En este sentido, ERC ha aprobado una enmienda en su congreso que aboga por que el Parlament ejerza de manera unilateral el derecho de autodeterminación, vía referéndum, si el Tribunal Constitucional falla en contra del Estatut y el Gobierno se niega a negociar con la Generalitat el "derecho a decidir" de los catalanes.

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