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Rajoy-Aznar, el abrazo pendiente desde 2008

EFE

El efusivo abrazo que ayer se "propinaron" Mariano Rajoy y José María Aznar en Sevilla estaba pendiente desde el XVI Congreso del PP celebrado en Valencia en 2008, en el que el ex presidente del Gobierno despachó la cosa con un frío saludo a Rajoy.

Los gestos en política son muy importantes y por eso aquel 20 de junio de 2008 la frialdad de Aznar se llevó por delante en periódicos e informativos casi toda la primera jornada del congreso del Partido Popular.

Aznar llegó pasadas las cinco y media de la tarde a la Feria de Muestras de Valencia y la sesión se interrumpió. Los dirigentes del partido y los compromisarios, puestos en pie, dedicaron una intensa ovación al presidente de honor del partido.

Él, pantalón y camisa claros, sin corbata y con americana azul, subió al escenario y atravesó entre dos filas la mesa del Congreso repartiendo saludos, besos, abrazos y apretones de manos.

A quien demostró más cariño fue a Ángel Acebes, sentado a la derecha de Rajoy, y también estuvo especialmente cordial con Esperanza Aguirre, Federico Trillo y Ana Mato.

¿A Rajoy? Le estrechó la mano sin detenerse y sin mirarle cuando ya volvía al sitio que tenía reservado en la mesa.

Todos lo vieron, aunque algunos no lo quisieron ver y le restaron importancia.

Al día siguiente, en su intervención ante el plenario, Aznar advirtió a su partido de que no tendría sentido renunciar a un proyecto "de éxito y solvente", y no ocultó su enfado por la marcha del partido de la hasta entonces presidenta del PP vasco María San Gil. En el partido deben estar los mejores y nadie debe quedar en el camino, dijo entonces.

Parece que las aguas del Guadalquivir bajan más cálidas que las del Turia y las cosas han cambiado hasta el punto de que, aunque ahora también hay un ilustre disidente -Francisco Álvarez Cascos-, a Aznar no parece pesarle tanto como le pesó entonces la marcha de San Gil.

Al contrario, el presidente de honor del PP no desaprovecha ocasión desde hace unos días para disipar cualquier duda sobre su confianza en el liderazgo de Rajoy y en lanzar el mensaje de que el PP es la única opción de gobierno para la recuperación y el cambio.

El contexto ha cambiado también radicalmente: en Valencia el PP venía de perder una elecciones y ahora en Sevilla está en vísperas de otras que está convencido de ganar.

"Sabéis que podéis contar conmigo", dijo ayer Jose María Aznar antes de fundirse -esta vez sí- en un cariñoso abrazo con Rajoy.

Luis Sanz

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