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Rajoy pierde ventaja en las tendencias de voto

La proporción de indecisos aumenta tres puntos en perjuicio del PP

JOSÉ LUIS DE ZÁRRAGA (sociólogo)

El Publiscopio realiza continuamente estudios sobre las tendencias generales de voto, recogiendo datos sobre ello con muestras semanales, y publica mensualmente datos y estimaciones que se refieren a la situación en el conjunto de las cuatro semanas precedentes. A veces el estudio de las tendencias generales y la publicación de los datos coincide con otros procesos electorales, más específicos o de distinto ámbito, y aunque sin duda las actitudes generadas por estos otros procesos influyen más o menos transitoriamente en las tendencias generales, no deben confundirse.

Esto viene a advertir que los datos que se publican hoy en este periódico se refieren a las tendencias electorales generales y no a las intenciones de voto para las elecciones al Parlamento europeo que van celebrarse dentro de dos semanas. Sobre las intenciones para estas elecciones inmediatas, el Publiscopio está realizando encuestas cuyos resultados y estimaciones se publicarán el próximo fin de semana.

Hay que notar, por otra parte, que las tendencias generales que se publican hoy son el promedio de la situación de las últimas cuatro semanas y que en medio de ellas ha habido un debate sobre el estado de la nación que sin duda ha tenido algunos efectos sobre esas tendencias, efectos que pueden ser pasajeros o permanecer en el futuro. Respecto a ello hay que decir que los datos de intención de voto de las encuestas realizadas a finales de abril eran mucho más favorables para el PP que los de las encuestas posteriores al debate; el dato de conjunto, que se publica hoy, resulta del promedio de unos y otros.

En la evolución de las intenciones de voto declaradas puede verse que la proporción de indecisos que había disminuido en los meses anteriores, en beneficio del PP ha aumentado casi tres puntos, sobre todo en perjuicio del PP. Y al mismo tiempo aumenta el rechazo de este partido (tres puntos más que en el mes anterior, alcanzando el nivel de rechazo más alto desde las elecciones generales). La consecuencia de estos cambios en la estimación de la tendencia general de voto es que el PSOE recorta la distancia que le había sacado el PP en los meses anteriores, que se reduce ahora a un punto.

Es difícil no ver en estos cambios el efecto del debate, y más aún cuando se toman en consideración también los resultados de Rajoy en confianza de los electores y en aprobación de su actuación política. En el Publiscopio de mayo Rajoy pierde de golpe cuatro puntos más de la ya muy escasa confianza que tienen en él los electores (pasa de 24,1% a 19,9%) y la aprobación de su gestión cae cinco puntos y medio (de 29,7% a 24,0%), situándose en su nivel más bajo desde las elecciones generales.

Los cambios parecen más por demérito de Rajoy que por méritos de Zapatero, ya que este también pierde confianza y aprobación, aunque en proporciones relativas menores. En este sentido, da la impresión de que el efecto ha sido producido, más que por el impacto positivo de las intervenciones del presidente en el debate sobre estado de la nación, por la negativa reacción ante las de Rajoy, que pareció carente de alternativas y con un discurso reducido a una retórica descalificatoria vacía de argumentos positivos. Sea por lo que sea, parece que, en los últimos días, Rajoy ha vuelto a descender al fondo del pozo cuando su electorado empezaba a albergar expectativas.

La imagen de Zapatero no es buena y no se notan en las encuestas de este Publiscopio indicios de una recuperación que podría esperar como fruto de su éxito en el debate. Sin embargo, en las que son probablemente las coyunturas más desfavorables de la crisis, el presidente mantiene en pie su imagen, mientras el líder de la oposición no sólo no logra sacar suficiente ventaja de los apuros del gobierno, sino que pierde lo poco que avanza y termina quedando en peor posición que antes.

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