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Rubalcaba pide a Rajoy que evite el refrán del "Quien calla otorga" sobre Bárcenas

El PP impide que el presidente del Gobierno explique en el Congreso si el extesorero le pagó en negro, como han exigido en bloque todos los partidos de la oposición.

Juan Antonio Blay

"No a todo". El grupo parlamentario popular no ha dado la más mínima opción a que el presidente del Gobierno y del PP, Mariano Rajoy, comparezca ante el Congreso de los Diputados para ofrecer explicaciones sobre la presunta financiación irregular del partido conservador y si él mismo percibió importantes cantidades de dinero en negro durante varios años, incluso siendo ministro de los gobiernos de Aznar, según se desprende de los papeles de Bárcenas, la contabilidad paralela elaborada por el antiguo gerente y extesorero del PP durante 20 años.

La mayoría absoluta del PP ha servido estar tarde en la Diputación Permanente del Congreso de los Diputados -el órgano que sustituye al pleno de la cámara fuera del periodo ordinario de sesiones- para rechazar las peticiones de comparecencia de Rajoy ante un pleno extraordinario formuladas por la mayoría de los grupos parlamentarios y que ha respaldado la totalidad de la oposición. La sesión se ha desarrollado cuando han aflorado nuevas informaciones en torno a la financiación irregular del PP, precipitadas tras el ingreso en prisión de Luis Bárcenas el pasado 27 de junio.

La negativa del PP, con todo, se ha producido mientras una buena parte de los integrantes del grupo mayoritario reflejaban la tensión interna que se vive en esta formación política tras la publicación de comprometedoras informaciones en base a los papeles de Bárcenas. "Esto está siendo muy duro", ha reconocido un miembro del grupo parlamentario popular a Público, quien admite que "nadie sabe cómo se precipitarán los acontecimientos". Sin embargo, en el PP no ha habido fisuras a la hora de votar negativamente las peticiones de comparecencia de Rajoy.

El líder socialista, Alfredo Pérez Rubalcaba, ha calificado de "lluvia ácida" el cúmulo de informaciones sobre la financiación corrupta del PP que surge de la contabilidad paralela de Bárcenas, fenómeno que convirtió que "una verdadera granizada ácida sobre el presidente Rajoy que debe decir en sede parlamentaria si cobró en negro mientras fue ministro. La situación es muy grave, porque en febrero, el presidente ligó su suerte a la de Bárcenas cuando aseguró que no había cobrado nunca cantidad alguna en negro". El dirigente socialista ha reclamado al PP que no se opongan a la comparecencia del presidente del Gobierno porque "cuando antes venga será mejor para todos. No permitan que con el presidente Rajoy se cumpla el refranero popular cuando asegura que 'Quien calla, otorga".

El portavoz del grupo La Izquierda Plural, Cayo Lara, también clamó  por la comparecencia del presidente: "Les pido encarecidamente que no veten la comparecencia; lo contrario será un desprecio al parlamento, a la transparencia democrática y a todo el país". Lara ha recordado que los ciudadanos tienen el derecho que conocer la verdad y para ello, ha insistido, "es imprescindible la presencia de Rajoy en sede parlamentaria". El portavoz de CiU ha utilizado más de 20 citas de políticos del PP catalán, especialmente de Alicia Sánchez-Camacho, en las que reclamaban comportamientos éticos. Y la representante de UPyD, Irene Lozano, ha apelado a la oportunidad que tienen los diputados del PP de "permitir a Rajoy que se explique, si es que tiene una versión creíble ante los ciudadanos".

El portavoz popular, Alfonso Alonso, arremetió contra todos. Y con conceptos y palabras muy duras. En resumen afirmó: "Están ustedes siendo rehenes de un delincuente. A Bárcenas le han salido unos abogados, ustedes, cuando ya no tenía quien le defendiese. Ustedes están siguiendo la estrategia marcada por un delincuente; haciendo exactamente lo que él esperaba que hiciesen". Alonso ha empleado un tono encorajinado, incluso, visceral en algunos momentos -cosa que reflejaban las  facciones de su cara-, para rechazar la comparecencia del presidente del Gobierno, de quien dijo que "ha debatido muchas veces en el Congreso los asuntos que estamos tratando", circunstancia que le ha recordado a Rubalcaba mientras el diputado socialista mostraba cara de extrañeza.

Alonso no ha dejado títere con cabeza. A los socialistas les ha recordado los ERE de Andalucía, a la portavoz de UPyD le ha reprochado "la soledad en la que le ha dejado la líder de su partido esta tarde", a IU que no paga sus deudas a la Seguridad Social y a Amaiur le ha recordado que  lo que rechaza el PP es "hablar de financiación criminal; cuando la condenen, entonces empezamos  a hablar de irregularidades". Alonso ha finalizado su intervención asegurando que "no hay ningún español que dude de la honestidad del presidente Rajoy".

La virulencia de sus palabras y las alusiones realizadas ha hecho que el propio presidente de la cámara, Jesús Posada, haya dado un turno de réplica de dos minutos a los grupos que lo han solicitado. Rubalcaba, Lozano y Lara han reprochado a Alonso la escasa calidad de sus argumentos y la estrategia de "emplear el ventilador", como ha recordado Lara, quien, visiblemente molesto, ha explicado que IU paga sus deudas con la Seguridad Social. Rubalcaba ha calificado la intervención de Alonso como "patética; demuestra con su actitud que no han entendido nada. Estoy más preocupado tras oír sus palabras por la grave crisis política que tenemos en España. En cualquier caso, es cierto, el señor Bárcenas es un delincuente, pero es su delincuente, es de los suyos", ha sentenciado Rubalcaba.

El debate ha puesto de manifiesto la gran tensión que el caso Bárcenas ha introducido entre la cúpula del PP, muy afectada por las implicaciones que afectan al propio presidente Rajoy. Otra de las consecuencias del debate de esta tarde ha sido que no se ha aceptado la presencia de ningún miembro del Gobierno en sesiones extraordinarias de comisiones parlamentarias durante el verano por asuntos diversos, como solicitaba la oposición. El PP había intentado que el debate en la Diputación Permanente se prolongara hasta bien entrada la noche para evitar rebajar su repercusión mediática, especialmente en lo relativo a las peticiones de comparecencia de Rajoy en la cámara por el caso Bárcenas. La oposición ha adelantado el horario retirando varios puntos del orden del día para contrarrestar esa estrategia, cosa que ha molestado al PP.