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Salgado recrudece la guerra del Gobierno con la CEOE

Corbacho y Blanco culminan las palabras de la vicepresidenta exigiendo a la patronal coherencia en su petición de austeridad y claridad sobre dónde recortar el gasto público

ANA TUDELA/AGENCIAS

Los mensajes que se arrojan el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero y los empresarios representados por la CEOE, aunque ambos dicen estar abiertos al diálogo, son cada día más afilados. La patronal se encontró ayer con un cambio de táctica. El Ejecutivo parece dispuesto a recoger las armas de la CEOE y devolvérselas de vuelta para que las explique. Si la CEOE quiere austeridad en el gasto público, que exponga dónde metería la tijera: ¿en el gasto social, en la financiación autonómica? Fue el primer cuchillo lanzado ayer por la mañana por la vicepresidenta segunda y ministra de Economía, Elena Salgado, en una entrevista en la Cope.

Era el contraataque al presidente de la CEOE, Gerardo Díaz Ferrán, que tras reunirse con ella el lunes acusó al Gobierno poco menos que de manirroto por intentar equilibrar los presupuestos a costa de subir impuestos en lugar de apretarse el cinturón del gasto. 'Vemos poca austeridad', había dicho Díaz Ferrán en referencia a un recorte propuesto del gasto corriente del 6%.

Salgado acusa a la patronal de no tener una postura constructiva

'A mí no me pareció que su postura fuera constructiva', declaró ayer la ministra en referencia a la actitud de la patronal durante el encuentro del lunes para hablar de los Presupuestos de 2010. Salgado explicó que se intentó hacer ver a los empresarios el margen 'relativamente pequeño' que tiene el Gobierno para plantear unas cuentas austeras, porque se podrán posponer algunas decisiones de gasto, pero en ningún caso se piensa afectar a los planes en infraestucturas, I+D, gasto social o protección a los desempleados. Y que tienen partidas intocables como las pensiones y la parte que va a las autonomías.

En línea con la vicepresidenta, el ministro de Trabajo, Celestino Corbacho, invitó ayer a los empresarios a 'hacer el ejercicio de decir de dónde recortar'. El ministro de Fomento, José Blanco, enviaba el mismo mensaje a la CEOE al considerar 'incompatible' pedir más inversión en infraestructuras y al mismo tiempo más austeridad en los Presupuestos.

Recuerda las indemnizaciones poco austeras de directivos de CEOE

Segundo ataque de Salgado. Entre las fórmulas que ha planteado el Gobierno para recortar el gasto público se incluye cubrir únicamente las bajas que se produzcan en el funcionariado, evitando sacar oferta nueva de empleo en la Administración en 2010. A la patronal le parece insuficiente, disparó el lunes Díaz Ferrán. Salgado cogió ayer la crítica, le quitó la intención de mostrar una Administración cargada de funcionarios de ventanilla, y lanzó el golpe. Con sus peticiones, explicó, la patronal está demandando que el número de policías y guardias civiles se quede como está, sin cubrir las bajas o las jubilaciones. 'Creo que muy poca gente estaría de acuerdo'.

El tercer cuchillo que guardaba Salgado era de palo y venía de la cocina de la CEOE. Si la patronal pide austeridad debería predicar con el ejemplo, fue el mensaje de la vicepresidenta, al recordar que 'todo el mundo conoce las indemnizaciones de algunos puestos directivos' de la patronal. Salgado se refería a los 1,8 millones de euros que cobró el ex secretario general de la CEOE, Juan Jiménez de Aguilar, al salir de la organización empresarial como parte de la criba con que se saldaron las diferencias entre Díaz Ferrán y el presidente de Cepyme, Jesús Bárcenas.

Corbacho ya había protagonizado declaraciones similares en verano al preguntar cuántos de los que pedían el abaratamiento del despido tenían un contrato blindado.

Sobre la opinión de la patronal de que el Gobierno no sabe aún cómo subir los impuestos, Salgado declaró que 'por supuesto que lo sabe', aunque no considera 'muy razonable' dársela a conocer a los empresarios antes que a parlamentarios y sindicatos.

Ya por la tarde, la ministra de Economía comentó a las puertas del Senado que el 'esfuerzo fiscal' que el Gobierno pedirá a los ciudadanos será 'pequeño' y 'va a revertir en forma de prestaciones de desempleo, financiación de la dependencia y en gasto productivo'. Salgado reconoció que el esfuerzo será 'un poco mayor' para los contribuyentes con más posibilidades para que 'aquellos que lo están pasando peor'.

Por otro lado, el Instituto de Estudios Económicos, organismo cercano a CEOE, emitió precisamente ayer un informe defendiendo que 'no sería adecuado subir aún más la presión fiscal' teniendo en cuenta que España es el país en que más ha subido de Europa entre 2003 y 2007.

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