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Siria, "decidida" a mejorar las relaciones con el Líbano y países de la región

EFE

El ministro sirio de Asuntos Exteriores, Walid Muallem, que entregó hoy una invitación al presidente libanés, Michel Sleiman, para que visite su país, declaró que Damasco está decidido a mejorar las relaciones con el Líbano y con los países de la región.

"Siria espera la visita del presidente Sleiman lo antes posible", afirmó Muallem ante la prensa al término de su encuentro con el presidente libanés, en una visita que se considera un paso trascendental en las relaciones entre estos países vecinos.

Para el diplomático, la reconciliación con ciertos sectores libaneses y con otros estados árabes "requiere la cooperación de la otra parte concernida. Siria está dispuesta a mejorar sus relaciones no sólo con el Líbano sino también con todos los países árabes".

En lo que se refiere a las relaciones diplomáticas entre Beirut y Damasco, dijo que hay "negociaciones serias" y que Siria está preparada para revisar los acuerdos bilaterales con el Líbano para preparar el intercambio de relaciones entre ambos.

"Este procedimiento no se limita sólo al lado sirio, ya que ambos estimamos que hay ilegalidades" en lo que se refiere a los acuerdos bilaterales, señaló.

"Estamos dispuestos a abrir una embajada en Beirut, pero esa disposición debe darse en ambos países", remarcó el jefe de la diplomacia siria.

Durante la presencia militar siria en el Líbano, finalizada en febrero de 2005 tras la retirada de sus tropas, Damasco firmó una serie de acuerdos con este país, que muchos estiman que deben ser derogados ya que van en detrimento de la soberanía nacional.

En cuanto al problema con la frontera sirio-libanesa, Muallem consideró: "nada impide que delimitemos la frontera, pero debemos tener en cuenta los intereses de la población que vive a ambos lados de los límites".

Al respecto, recordó que hay muchos libaneses que viven en aldeas fronterizas y van a estudiar a Siria.

Muallem señaló que el problema relativo a las granjas de Chebaa "no proviene de Siria sino más bien de la ocupación israelí. Incluso si la ONU se hace cargo de esa cuestión, eso no significará el termino de la ocupación".

Las citadas granjas, entre las fronteras de Siria, Líbano e Israel, son el único territorio que Israel no abandonó cuando se retiró del sur del país en mayo de 2000, después de 22 años de ocupación.

Israel asegura que ese territorio pertenece a Siria, pero Beirut y Damasco aseguran que es libanés y actualmente la comunidad internacional obra para ponerlo bajo la jurisdicción de la ONU en espera de encontrar una solución sobre su pertenencia.

Interrogado sobre los libaneses detenidos o desaparecidos en Siria, Muallem respondió que el comité sirio-libanés encargado de ese asunto reanudó sus trabajos para intercambiar informaciones y que esperaba que dicho problema "sea solucionado pronto".

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