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Sorpresa e inquietud entre los expertos

La Sangría de empleo irá moderándose en los próximos meses

AINHOA LARREA

Inesperadamente catastrófica, la última Encuesta de Población Activa revela que en el deterioro del mercado laboral se aceleró. Más de cuatro millones de parados y una destrucción de empleo nunca vista reflejan un panorama alarmante y los interrogantes se multiplican: ¿hemos tocado suelo o lo peor está por llegar? ¿Llegaremos a los cinco millones de parados? ¿Qué puede hacer el Gobierno para frenar esa sangría a medio plazo?

Los expertos coinciden en sus previsiones: en palabras del director de coyuntura económica de la Fundación de Cajas de Ahorros (Funcas), Ángel Laborda, "es improbable que se repita una EPA tan negativa". Para el economista jefe de Intermoney, José Carlos Díez, "quedan trimestres duros, pero los primeros datos de afiliación de abril reflejan una ligera mejoría". La tasa de paro "repuntará hasta cerca del 20% en 2010", lo que, a su juicio, no contraviene la tesis de que la sangría del mercado laboral irá conteniéndose. Cuánto durará ese ajuste nadie lo sabe y el economista jefe de Cemex, Manuel Balmaseda, recuerda que "no habrá punto de inflexión real hasta que se empiece a crear empleo". No obstante, todos los indicios apuntan que la intensidad de la crisis "se moderará", después de que de enero a marzo se destruyeron más de 8.000 puestos de trabajo diarios. El director del servicio de estudios del Instituto de Estudios Económicos, Gregorio Izquierdo, reitera que las cifras de la próxima EPA "no serán tan dramáticas".

¿Cuál debe ser, en ese contexto, la actitud del Ejecutivo? Laborda, de Funcas, propone nuevas rebajas de impuestos. "Aunque el déficit público se esté disparando, habría que estudiar algún paquete transitorio de estímulos fiscales", explica. En la misma línea, Izquierdo pide un recorte de Sociedades y de las cotizaciones sociales, que debería ir acompañado de una "liberalización de la economía" para que las empresas se orienten hacia los sectores donde más expectativas de futuro observen.

Balmaseda, por su parte, subraya la necesidad de incrementar el gasto en infraestructuras y plantea aplicar el "nuevo contrato laboral", más flexible. Díez, en cambio, se centra más en otro terreno. "Es fundamental incrementar el apoyo financiero a los hogares", sostiene y apunta que el Gobierno podría ayudar a las familias a reestructurar sus deudas anticipándoles dinero a cargo de sus desgravaciones por adquisición de vivienda. También destaca la importancia de resolver el exceso de stock inmobiliario de los bancos fomentando que el Estado les compre más viviendas.

Una reforma laboral en profundidad como la que ayer volvió a pedir la CEOE no parece estar en el guión. La vicepresidenta económica, Elena Salgado, dijo que cualquier tipo de reforma laboral se llevará a cabo en el ámbito del diálogo social, es decir, con el apoyo de los sindicatos, y éstos sólo parecen dispuestos a aceptar una actualización de los Servicios Públicos de Empleo para hacerlos más efectivos, como parte de su demanda de fortalecer las políticas activas de empleo.

1. Más flexibilidad en el mercado de trabajo
Se descarta una reforma laboral en profundidad, pero algunos expertos reclaman un nuevo tipo de contrato, más flexible.

2. Recortes fiscales
Varios analistas piden bajar el Impuesto de Sociedades y las cuotas sociales.

3. Nuevas Infraestructuras
Más gasto estatal en obra pública crearía empleo de forma inmediata.

4. Soluciones financieras
El Gobierno podría ayudar a las familias a reestructurar sus deudas anticipándoles dinero a costa de sus desgravaciones por adquisición de vivienda. También debería adoptar medidas orientadas a resolver las dificultades de las pymes.

5. Liberalización económica
El objetivo es que las empresas se orienten hacia los sectores donde más expectativas vean. 

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