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Tata Motors graba su nombre en los mercados internacionales

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El conglomerado indio empresarial Tata dio hoy un paso más en su agresiva campaña de internacionalización con su última gran apuesta: la adquisición de las emblemáticas marcas Jaguar y Land Rover al fabricante estadounidense Ford.

Tras semanas de rumores, la división automovilística del gigante indio, Tata Motors, ha logrado cerrar un acuerdo con la compañía norteamericana para hacerse con el control de las dos marcas británicas por un valor de unos 2.300 millones de dólares, según un comunicado difundido por la empresa india.

El acuerdo "definitivo" incluye la adquisición de las plantas y los derechos de propiedad intelectual de las dos marcas.

Según la nota, Jaguar y Land Rover pasarán a ser propiedad de Tata Motors "al final del próximo trimestre", es decir, alrededor del mes de junio.

Asimismo, la nota agregó que, en virtud del acuerdo, Ford aportará 600 millones de dólares en concepto de pensiones.

"Estamos muy satisfechos con las posibilidades de Jaguar y Land Rover como una parte importante de nuestro negocio de automoción", dijo el presidente de la compañía india, Ratan N. Tata.

El empresario indio señaló que su grupo tiene un "enorme respeto" por Jaguar y Land Rover, y aseguró que luchará por "preservar el patrimonio" de los dos buques insignia del automóvil que hasta ahora tenían apellido anglosajón.

Ford compró Jaguar en 1989 por 2.500 millones de dólares y un año después adquirió Land Rover por 2.750 millones, cantidades sensiblemente superiores a la que ingresará este año por deshacerse de ambas firmas.

El acuerdo de adquisición cerrado hoy es el último de una larga serie de grandes compras internacionales con las que Tata se ha hecho ya un nombre en la lista de grandes empresas con implantación exterior.

Hace poco más de un año, su filial siderúrgica, Tata Steel, fue la vencedora en la puja por la compañía europea Corus, con una oferta de adquisición final de 13.000 millones de dólares, que significaron la mayor operación de compra de una compañía india en el exterior.

Su división hotelera, propietaria de los fastuosos establecimientos Taj, ha salido de compras por Europa, Oriente Medio e incluso EEUU, según la agencia IANS.

El fabricante de té, Tata Tea, tampoco se queda atrás.

En el año 2000 compró al productor británico Tetley por 407 millones de dólares y este mismo mes ha anunciado la adquisición del 33 por ciento del capital accionarial de la compañía South African Joekels Tea Packers por un montante que no ha trascendido.

El máximo responsable del grupo empresarial está más que orgulloso con la evolución de sus empresas.

"Desde las tecnologías de la información y el té, hasta los coches y el acero, las compañías de Tata despliegan sus alas para encontrar un sitio en el mundo global", dijo Ratan Tata, citado hoy por IANS.

Y es que bajo las cuatro letras de su apellido, se agrupan un total de 93 empresas multisectoriales que abarcan la comunicación, hostelería, química, motor, acero o la producción de té.

Hasta las ciudades se rinden a sus pies: el municipio de Sakchi, en el estado indio septentrional de Jharkhand, fue rebautizado Jamshedpur a principios del siglo XX en honor de Jamshed Tata, bisabuelo de Ratan Tata y fundador de la primera gran compañía del grupo, Tata Steel.