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Teherán y Londres expulsan mutuamente a diplomáticos

Reino Unido ha iniciado la evacuación de los familiares residentes en su Embajada

LOURDES GÓMEZ

El primer asalto en la guerra diplomática entre Irán y Reino Unido se ha saldado con la recíproca expulsión de diplomáticos activos en ambos países. El primer ministro británico, Gordon Brown, confirmó ayer en la Cámara de los Comunes la decisión de Londres de expulsar a dos altos cargos de la Embajada iraní "en respuesta a la acción injustificada" del Gobierno de Teherán. La víspera, las autoridades iraníes ordenaron la salida del país de dos británicos a los que relacionan con "actividades incompatibles con su estatus diplomático".

Brown rechazó por "infundada" la acusación y calificó la acción iraní como "un paso injustificado". "Me decepciona que Irán nos haya colocado en esta posición, pero continuaremos buscando buenas relaciones, y reclamando al régimen que respete los derechos humanos y las libertades democráticas", añadió.

Londres es objetivo de la ira de Teherán desde el inicio de las protestas populares. En la búsqueda de agentes externos a los que culpar de la sublevación por los resultados de las elecciones del 12 de junio, Reino Unido está por delante del eterno "satán", EEUU. El líder supremo, el ayatolá Ali Jamenei, mencionó a Gran Bretaña en su discurso del viernes como "el más malvado" de los enemigos de Irán.

"El Gobierno iraní intenta culpar al Reino Unido y otros países extranjeros de lo que es una reacción iraní a una cuestión iraní", señaló ayer un portavoz del Foreign Office.

Tras el anuncio, miembros de las milicias islámicas se concentraron ante la Embajada británica para quemar banderas y arrojar tomates y bolas de tinta. Por precaución, las familias de los empleados y diplomáticos de la Embajada están siendo evacuados y el Gobierno recomienda no viajar a Irán.

Las relaciones entre ambos países se enfriaron hace cinco meses por el lanzamiento del Servicio Persa de la BBC, en lengua farsi y con empleados iraníes, pero con Londres como sede de las retransmisiones. El canal y la página web son la principal vía de información para gran parte de la población iraní desde que comenzaron las manifestaciones.

Las represalias de Teherán no se hicieron esperar. Se bloqueó la señal digital y se ha expulsado del país a un corresponsal. La BBC siguió adelante con sus emisiones, cambiando de satélite en dos ocasiones y aprovechando las numerosas imágenes y datos que ciudadanos iraníes envían cada día a la central de Londres. El servicio calcula que recibe unos 10.000 correos al día y que la web acumuló tres millones de consultas el sábado pasado, cuando las fuerzas de seguridad cargaron con fuego real contra los manifestantes.

Brown urgió ayer a Irán a "cumplir con sus obligaciones con la comunidad internacional" y demostrar que no se han cometido irregularidades en las presidenciales. "Corresponde a Irán mostrar al pueblo iraní que las elecciones son creíbles y que la represión y las restricciones de los derechos democráticos que hemos visto estos últimos días cesarán", resaltó en el Parlamento.

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