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'The Last of Us', el placer de sobrevivir al fin de la humanidad

Bajo una ambientación soberbia y un apartado gráfico único en esta generación de consolas, Naughty Dog ofrece un título imprescindible para cualquier jugador de PS3

SERGIO LEÓN

Imagina que tu vecino de toda la vida destroza el cristal de la ventana de tu salón e irrumpe en tu casa. Son las cuatro de la madrugada. En ese momento no importa cuántas veces le has podido prestar perejil. Tiene la cara deformada, le falta piel. Se abalanza a por ti, a morder. No tienes más remedio que sacar la pistola.

Afuera, en la calle, se oyen varias explosiones y en las noticias sólo hay fuego y destrucción. En un abrir y cerrar de ojos todo ha cambiado. Un virus está acabando con lo que conocías hasta ahora. Así de angustioso, y más, es The Last of Us, la nueva maravilla de Naugthy Dog. Acostumbrados a excelencias como la saga Uncharted, el estudio californiano lo ha vuelto a hacer.  

La aventura, atípica por su propuesta, es fresca y divertida

El juego, en exclusiva para PlayStation 3, nos sitúa 20 años después del principio del fin. El mundo se divide entre corredores y chasqueadores (los infectados) y los supervivientes al apocalipsis. El planeta se ha convertido en una jungla de destrucción donde lo único que importa es conseguir los escasos recursos que quedan para vivir un día más. Cualquiera que se cruce contigo puede ser un enemigo, ya sea porque quiere comerte el cerebro o robarte la comida.  

The Last of Us bebe de los ya casi olvidados survival horror. Sin olvidarse de la acción, no se trata de un mata-mata en tercera persona para hacerse paso entre los diferentes escenarios, espectaculares, por otro lado. El juego, complejo y largo, obliga a pararse a pensar (tampoco demasiado) y analizar los pasos a dar para superar cada situación. El sigilo es una de las mejores armas, pero no la única. Se hace imprescindible saber aprovechar al máximo cada recurso que se nos ofrece.

 

Las posibilidades son casi infinitas, gracias sobre todo a la calidad técnica sin igual de un videojuego cuya experiencia visual es de lo más asombroso que se puede apreciar en esta generación de consolas. Los movimientos de los personajes, su conexión con el entorno, los acabados de cada edificio o casa, la recreación de las luces... todo es prácticamente perfecto.

Las posibilidades son casi infinitas, gracias sobre todo a la calidad técnica sin igual

Bajo un tono muy peliculero, la trama engancha al instante. La aventura, atípica por su propuesta, es fresca y divertida. La música de Gustavo Santaolalla acompaña una ambientación soberbia que hace que vivas en tus carnes el sufrimiento, tensión y angustia de Joel y Ellie, los protagonistas.

Su único pero está en las voces. Sin un sistema 5.1 alguna vez que otra cuesta oír bien los diálogos de los personajes si no estamos en el lugar correcto. Algo que, realmente, no molesta demasiado ya que el el resto del audio (doblaje, efectos sonoros, la banda sonora ya mencionada) está tan cuidada como el apartado gráfico.

The Last of Us, toda una obra maestra, es el juego que, sin duda, mejor ha sabido explotar el potencial de PS3. Un título imprescindible, sí o sí. Supervivencia y astucia. Nunca antes vivir el fin de la humanidad fue tan placentero.