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Toque del tripartito a Zapatero

Los partidos del Govern ahondan la agenda social sin replegar la reivindicativa

FERRAN CASAS / PAU CORTINA

El tripartito presentó este miércoles al fin su puesta al día para afrontar la crisis y el nuevo contexto político. PSC, ERC e ICV-EUiA firmaron un documento trasladando al Govern prioridades sociales sin olvidar pedirle que mantenga la exigencia en los temas pendientes con el remozado Gobierno central, como la financiación o los traspasos. Joan Ridao, de ERC, afirmó sin ser matizado por Miquel Iceta, del PSC, que la revisión era una respuesta política a la actitud "refractaria y hostil" del PSOE. "Si el pacto del Tinell fue una advertencia a Aznar esto es un toque de atención a Zapatero", afirmó comprometiendo además su apoyo y el de ICV al PSOE si cumple con Catalunya.

Iceta lo presentó como un "recordatorio exigente" al Gobierno ante lo que se califica de despliegue "excesivamente lento" del Estatut.

Las tres formaciones instan a Montilla a tomar medidas para conseguir "antes de fin de año" traspasos relevantes derivados del Estatut y ahora encallados: la formación profesional ocupacional, las becas universitarias, la gestión de Cercanías "con la dotación económica suficiente" y los aeropuertos de Girona, Reus y Sabadell.

También reiteran que las instituciones catalanas deben ser "determinantes" en la gestión del Aeropuerto del Prat de acuerdo con lo aprobado en el Congreso con el apoyo del PSOE pese a las negativas de Fomento a descentralizar el ente gestor AENA. En cuanto a los puertos apuntan que la nueva normativa estatal no puede "limitar la capacidad de incidencia de la Generalitat".

El caso es que ERC e ICV-EUiA intentaban no sólo atribuirse la paternidad de la revisión del acuerdo de un Govern al que la crisis "también" pasa factura política. Ponían el acento en las medidas con su impronta. Menos ansioso, Iceta se quedó con la "cohesión, estabilidad y ambición social y nacional" mostradas después de las últimas tensiones.

Joan Herrera, de ICV, incidía el "acento social" y Ridao sacaba pecho porque en el capítulo de financiación se dice que el Govern seguirá firme y no aceptará "en ningún caso" nada por debajo del Estatut. Una contundencia que se llevará "a todas las instancias" en que participa el Govern, en referencia a un plante (que Iceta dijo no desear pero tampoco descartar) en el Consejo de Política Fiscal y Financiera si Zapatero lo convoca antes de pactar el modelo con el Govern.

Las medidas sociales, necesariamente genéricas según los negociadores, no tenían dotación económica consignada. Cuantificar y concretar será ahora cosa de los consellers.

Otro punto de interés era la postura del tripartito ante el "escenario negativo" en el Tribunal Constitucional. Si hay recorte del Estatut la receta es la unidad liderada por el Govern. No es nuevo en boca del tripartito. Lo es dar pábulo negro sobre blanco al choque de legitimidades. O lo que es lo mismo, "una discrepancia frontal entre la voluntad mayoritaria del pueblo catalán expresada en las urnas y la decisión de un órgano como el TC".