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La tragedia se cruzó con la Derby en la circunvalación de la muerte

Un hombre de 63 años que volvía en moto de vender leche falleció embestido por un Monovolumen en la confluencia de un camino con la vía que circunda Lebrija (Sevilla)

ALICIA GUTIÉRREZ

A Miguel Sánchez Bernal, de los Alicate de Lebrija (Sevilla), su familia le había pedido hasta hartarse que vendiera las cabras. 'Para quitarlo de la moto', musita Marco Antonio, el cuarto de sus seis hijos, con la voz cuarteada. Pero Miguel, de 63 años, se habría aburrido sin el trasiego diario de enfilar el Camino del Aceituno en su Derby blanca enjaezada con dos serones para vender la leche en la central de El Cuervo, a 14 kilómetros.

A las cuatro menos cuarto de la tarde del pasado domingo, ya de regreso, todo se le acabó a Miguel. Junto al stop hoy convertido en involuntario memorial, un Volkswagen Touran embistió la derby en el cruce del camino con la circunvalación de Lebrija, paso de ida y vuelta hacia las playas de Cádiz. 'La circunvalación de la muerte', corrige Marco Antonio. No llora, pero sus ojos verdes brillan sonámbulos como un pantano en la niebla.

La circunvalación de la muerte, asiente Francisco Vidal, amigo del fallecido y policía local de Lebrija. 'En ese cruce -silabea- murió en verano una mujer que iba en coche. Y hace cinco años, un niño que iba en bicicleta'.

'Por lo menos no sufrió' 

Vidal estaba de turno el domingo. Y le tocó ver a Miguel: 'El forense dijo que murió en el acto; por lo menos, no sufrió'. Hoy, ése es el único consuelo de su viuda, Antonia; sus hijos y sus siete nietos.

Teóricamente, la confluencia de la circunvalación con el Camino del Aceituno, una vereda de terrones secos, no es un punto negro. Ni los restantes cruces. Pero todos están jalonados por la sombra de un accidente. La circunvalación es 'muy peligrosa', ratifica la alcaldesa de Lebrija, María José Fernández (PSOE). La Junta de Andalucía ultima un proyecto para mejorar la seguridad. 'A ver', resopla Fernández.

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