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Tres autores evocan la sociedad balear anterior al "boom" turístico

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Los mallorquines Francesc Llinàs y Guillem Frontera y el menorquín Josep M. Quintana evocan en tres libros de Ediciones Proa las "experiencias vividas o deseadas" de la Mallorca rural anterior al "boom turístico", los dos primeros, y de la Menorca de los primeros meses de la Guerra Civil, el tercero.

En "La mort y la Pluja", obra ganadora del Premio Mercè Rodoreda 2007, Guillem Frontera (Ariany, 1945), reúne "un archipiélago de cuentos" y elabora un retablo de cómo era la vida en el campo de Mallorca antes de la mecanización agrícola y de la irrupción del turismo.

Con un lenguaje que ilustra utensilios y labores del campo, Frontera regresa a la literatura tras quince años de ausencia e investiga en una especie de "paraíso perdido" que no fue tal, según ha explicado, recuerdos de infancia que se desarrollan con una misma voz y, total o parcialmente, en un mismo escenario.

Francesc Llinàs, Premio Roc Boronat 2007 de la ONCE, ha escrito "Or cremat", un conjunto de cuentos oníricos escritos en diferentes momentos que parten "de mis recuerdos en la isla de Palma" y de la llegada de un viajero a una estación de ferrocarril vacía.

Esposo de la también escritora Carme Riera "en una convivencia de cuatro decenios", Llinàs ha dicho que ambos son "primeros lectores y críticos" de la obra del otro.

El menorquín Josep María Quintana (Alaior, 1950) sitúa la trama de "Les revolucions perdudes" en la isla de Pregonda, un espacio ficticio que recuerda a Menorca y que narra la historia de un magistrado que pasa revista al "fracaso de dos aventuras revolucionarias".

Quintana explica los hechos sucedidos en Menorca en los cuatro primeros meses de la Guerra Civil y hace también una "autocrítica de una generación que vivió el Mayo francés y la época de Mitterrand y de Felipe González".

El director de la editorial, Bernat Puigtobella, ha resaltado que los tres autores mallorquines, nacidos en la década de 1940 o principios de la de 1950, proceden de la conocida como "generación literaria de los 70" y tienen muchos puntos en común entre ellos como el de hablar del "mundo de las Islas" que han conocido.