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La UE debate la mordaza a la prensa italiana

 

El Partido Popular Europeo respalda a Berlusconi y critica la actitud de la izquierda

DANIEL BASTEIRO

La concentración de medios en manos de Silvio Berlusconi y sus desplantes a Bruselas preocupan al Parlamento Europeo. En distintas comparecencias ante los medios, los portavoces de los grupos políticos protagonizaron ayer el simulacro de un debate que medirá los apoyos al primer ministro italiano y su comportamiento hacia la prensa.

"La Comisión Europea no puede pretender no hacer nada y decir que el pluralismo de la información no es competencia suya", denunció David Sassoli, jefe del Partido Democráta italiano en la Eurocámara. Su partido, integrado en el grupo socialista, criticó junto a los Verdes y los liberales el control que Berlusconi ejerce sobre las mayores cadenas audiovisuales italianas y pidió al Ejecutivo comunitario nuevas directivas que regulen la concentración de medios.

En una carta abierta, nueve eurodiputados italianos lamentaron que Italia sea la única democracia occidental en la que el primer ministro posee, además de periódicos y cadenas de radio, tres cadenas de televisión nacionales sin contar su posible interferencia en las televisiones públicas. "Incluso para Italia es estrambótico", ironizó Daniel Cohn-Bendit, jefe de los Verdes.

El Partido Popular Europeo (PPE), fuerza parlamentaria mayoritaria, criticó ayer que la izquierda "quiera convertir al Parlamento en una casa de resonancia" para tratar "problemas de un Estado miembro", en palabras de Joseph Daul, presidente del grupo. "Nuestra tesis es que no sólo no existe un régimen mediático del centroderecha en Italia", dijo el también popular Mario Mauro, "sino que parece que existe la intención de impedir la continuación tranquila de una experiencia de gobierno".

El PPE ha maniobrado para evitar el debate de hoy y la resolución, prevista para la próxima sesión, consciente de que el hecho de que la polémica haya llegado a Estrasburgo es ya una derrota. La actitud del PPE fue criticada por asociaciones de periodistas. Para Reporteros sin Fronteras, es "simplemente inaceptable" que el PPE pretenda silenciar el debate.

El momento de mayor tensión entre Berlusconi y Bruselas se produjo este verano, cuando la Comisión anunció, siguiendo la praxis habitual, que pediría "información precisa" a Italia y Malta sobre la repatriación de 75 inmigrantes libios interceptados cerca de la costa siciliana. Berlusconi amenazó entonces con un bloqueo institucional por parte de su país.