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Vecinos de los detenidos dicen que no daban problemas

En la provincia de Castellón se detuvo a cinco personas

EFE

Vecinos de los detenidos en la localidad castellonense de Vila-real como sospechosos de pertenecer a una célula islamista han asegurado que son gente que "nunca ha dado problemas", y se han mostrado sorprendidos y asustados por estas detenciones.

En la provincia de Castellón se ha detenido a cinco personas que formarían parte, junto a tres arrestadas entre Barcelona y Navarra, de una célula islamista relacionada con actividades de adoctrinamiento, sustento económico y apoyo logístico a integrantes de grupos terroristas pertenecientes a la estructura de Al Qaeda en el Magreb Islámico (AQMI).

Varios vecinos de la finca contigua a una carnicería situada en el número 23 de la céntrica calle de Ramón y Cajal de Vila-real, relacionada con uno de los detenidos y que ha sido registrada por la Policía, han explicado a Efe-Televisión que no se veía entrar a mucha gente en la tienda, aunque fuera de ella siempre había varias personas de origen magrebí.

Una vecina ha explicado que la carnicería estaba prácticamente abierta todo el día, aunque no se veía entrar a casi nadie, y que últimamente había un cartel que ponía que se traspasaba, mientras que el fin de semana se oyeron ruidos en el interior del establecimiento, "como si estuvieran picando".

Otra vecina, llamada Fina, ha coincido en señalar que son "muy educados" y que "nunca se meten en nada" ni ha habido "jaleo" con ellos, aunque ha destacado que el detenido "nunca le miraba a la cara", por lo que no le gustaba, mientras que otro que dicen que es su hermano sí que saludaba.

Pascual Serrano, que fue profesor de castellano del detenido, ha señalado que éste es "bastante tímido", e incluso "tímido y retraído", y se ha mostrado sorprendido por la detención, ya que "nadie se espera tener terroristas en la carnicería de abajo", y aunque había "movimiento de gente magrebí" en el establecimiento, no tenían "ninguna sospecha".

Otra vecina, Celia Navarro, ha indicado que de la carnicería "salía mucha gente y con coches muy lujosos", y ha afirmado que no habían dado problemas ni habían protagonizado riñas o peleas.

Por su parte, una vecina de la calle San Miguel de Vila-real ha explicado que la Policía ha llegado a las dos y media de la madrugada, ha echado la puerta abajo y ha permanecido registrando el domicilio hasta las 8,30 horas, cuando ha salido con tres detenidos.

Según esta vecina, en el piso vivían alquiladas desde septiembre tres personas "muy agradables y educadas" que les habían explicado que eran argelinos, llevaban tiempo en España y trabajaban en un taller de cerámica.

Ha indicado que durante los fines de semana entraba y salía mucha gente de esa casa, aunque no se oían rezos ni peleas, y que hace quince días uno de los inquilinos se fue porque tenía un familiar enfermo y le sustituyó otro, con el que no han tenido trato.

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