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Ventura Pons dice que no pretende "hacer cine para militantes, sino contar historias"

EFE

El cineasta barcelonés Ventura Pons, que recibirá mañana un homenaje en la IV muestra de cine lésbico, gay, transexual y bisexual de Granada "Entendiéndonos", ha afirmado que con sus películas no pretende hacer cine para militantes, "sino contar historias".

Pons ha señalado a Efe que su pasión es retratar historias de personajes en conflicto, que no están pensadas para defender una causa, pero que "ayudan a la comprensión de las diferentes realidades".

La IV edición de Entendiéndonos rinde homenaje al director con la proyección de tres de sus películas, "Ocaña, retrato intermitente", que se exhibe mañana, "Amigo, Amado" el jueves, y "Barcelona (un mapa)" el viernes.

"No defiendo nada", ha asegurado Pons, quien afirma que sólo ha hecho un documental militante en 1978, "Informe sobre el FAC", a petición del Ayuntamiento de Barcelona para la legalización del Frente de Liberación Gay de Cataluña, una cinta que el director considera como "el peor trabajo" de su vida.

No obstante, ha destacado que los derechos adquiridos, tanto por la comunidad homosexual como por otros colectivos, son el resultado de un proceso en el que "la gente se ha dejado la piel", y ha animado a "seguir siempre con la espada en alto" frente a una sociedad "acomodada que piensa que todo es fácil".

La primera película que se exhibirá mañana en "Entendiéndonos", de 1978, fue elegida para la sección oficial del Festival de Cannes y cuenta la historia de Pepe Ocaña, un personaje que Pons describe como "un símbolo de las ganas de libertad" existente en la época posterior al régimen franquista.

Con "Amigo, Amado", de 1998, Pons refleja el concepto de la herencia en el mundo homosexual, mientras que con "Barcelona (un mapa)", de 2007, el cineasta presenta una serie de historias "muy difíciles, pero que tienen mucha verdad en su interior".

Durante sus más de 30 años en el mundo del cine, sus películas han sido exhibidas en festivales como los de Bogotá, Belgrado o Luxemburgo, y se han presentado retrospectivas de su filmografía en ciudades como Londres, Nueva York o Buenos Aires, entre otras.

Pons, que prefiere no hablar de sus nuevos proyectos porque "da mala suerte", ha afirmado que su última obra, "A la deriva", de 2009, no ha tenido éxito en las salas, afectada por lo que denomina "la marca" del cine español.

Según el director, las salas están perdiendo un público que ahora consume este producto a través de la televisión o de la piratería, y que sólo va al cine a ver "las perlitas", mientras que el resto "pasan desapercibidas".

"Es un momento de cambio", ha añadido Pons, sobre el que aún "no se han dictado las nuevas reglas del juego", por lo que ha instado a todos los profesionales, y "básicamente el Gobierno", a reunirse para trata de impulsar el cine español.

Con veintiuna películas en su filmografía, Pons se muestra "enormemente feliz" por su trabajo en el mundo del cine, algo que deseaba desde pequeño y al que accedió tras diez años en el teatro, una etapa de su vida que considera "circunstancial".