Público
Público

Los Verdes pretenden tumbar a Durao Barroso

Buscan apoyos en la Eurocámara contra su reelección

DANIEL BASTEIRO

La fuerza revelación de las elecciones europeas no quiere a Barroso. Los Verdes, liderados por Daniel Cohn-Bendit, el histórico dirigente del mayo francés de 1968, anunciaron ayer una campaña para tumbar a José Manuel Durao Barroso, presidente de la Comisión Europea, que aspira a un segundo mandato.

Ni los Verdes ni los grupos de izquierda en la Eurocámara tienen candidato alternativo, al menos no uno que pueda hacerle sombra al actual jefe del Ejecutivo comunitario. Sin embargo, para Cohn-Bendit el argumento contra Barroso es la actual crisis institucional de la Unión Europea (UE), a caballo entre dos tratados, el de Niza, actualmente vigente, y el de Lisboa, al que sólo falta que los irlandeses den su apoyo en un nuevo referéndum que se prevé para otoño.

Barroso, que espera ser nombrado en la cumbre de jefes de Estado y de Gobierno de mañana y pasado, tiene el cargo asegurado hasta finales de octubre, pero quiere irse de vacaciones con el nombramiento asegurado para no dar tiempo a sus rivales políticos a encontrar un candidato alternativo.

"¿Por qué Barroso, gran defensor del Tratado de Lisboa, quiere ser nombrado con las reglas de un Tratado de Niza a punto de caducar?", se preguntó ayer Cohn-Bendit, quien consideró "inaceptable" un segundo mandato de cinco años del "anfitrión de las Azores", en referencia a la cumbre en la que José María Aznar, George W. Bush y Tony Blair decidieron invadir Irak.

El líder de Los Verdes recuerda que, cuando entre en vigor el Tratado de Lisboa, la Eurocámara tendrá más competencias en la selección de los candidatos y en su aprobación definitiva.

De momento, si los 27 deciden proponer oficialmente a Barroso sin esperar a que entre en vigor el nuevo tratado, Los Verdes prometen sumar los 80 escaños que tienen los liberales al intento de varios grupos de la izquierda de lograr los 369 escaños necesarios para evitar un segundo mandato de Barroso.

Quienes se oponen a Barroso critican su falta de firmeza ante los grandes países o que no apoyase legislar los excesos que llevaron a la crisis económica. No han planteado una alternativa. "Hay personas capacitadas, pero sólo emergerán cuando hayamos bloqueado a Barroso", concluyó Cohn-Bendit.

 

Más noticias de Política y Sociedad