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Viagra para jugar mejor en altura

El Blooming boliviano usa el fármaco para disminuir el efecto de la altitud

L. J. MOÑINO

De haber sabido que un equipo boliviano utilizó Viagra para competir y jugar mejor en altitud, quizá la Argentina de Maradona hubiera evitado la humillación del 6-1 que padeció en La Paz. En declaraciones a La Información de Bolivia, Rodrigo Figueroa, ex médico del Blooming, reconoció que administró la famosa pastilla azul a nueve jugadores para paliar los efectos de la altitud. "Lo utilizamos con todos aquellos jugadores que les costaba más adaptarse a la altura", afirmó Figueroa.

Al doctor, ahora en las filas del Bolívar, no le sorprendió el pasado mes de enero el anuncio del Gremio de Porto Alegre sobre la posibilidad de utilizar Viagra cuando tuviera que desplazarse a Cochabamba y Bogotá para disputar partidos de la Copa Libertadores. Figueroa ya lo puso en práctica en 2007 y 2008: "Los jugadores no sabían que lo estaban tomando, se lo dábamos mezclado en un zumo. Su efecto es activar espacios de los bronquios menos activos para que se produzca una mejor oxigenación".

Desde hace años, se están realizando estudios sobre los posibles beneficios del sildenafil, principal componente de la píldora del sexo, para la práctica de deportes en altitud. "Principalmente se está investigando para deportes como el alpinismo o que se practican a partir de 4.000 metros. La Viagra puede ser utilizada para la prevención de la hipertensión pulmonar o la aparición de edemas", dice Carmen Calderón, jefa del servicio de Medicina Deportiva del Centro de Alto Rendimiento de Sierra Nevada.

"Los equipos que están acostumbrados a jugar en altitud porque residen en ella tienen ventaja sobre los que juegan a nivel del mar porque están aclimatados", admite la doctora Calderón. El propio Figueroa reconoce que la ingesta de Viagra "ayudó a los jugadores", pero no aseguró que obrara milagros: "En la altura, ganamos, perdimos y empatamos. Creo que los mejores resultados se dieron cuando el equipo tenía un orden táctico".

Entre 2007 y 2008, el Blooming disputó 15 partidos en altitud y sus números refuerzan la teoría de que la píldora no obra milagros: perdió diez partidos, uno de ellos por 7-0; empató cuatro y sólo ganó uno. Al parecer, ni a Maradona le hubiera servido la Viagra.

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