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Xabel Vegas: "En este proyecto afronto mi vida, mis experiencias"

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Áspero, duro, dramático, transversalmente épico, rocoso, envalentonado, tóxico, trascendente, serio, afectado, con un punto solemne, accesible. ¿Cómo definir un sonido? Xabel Vegas suena como todos esos adjetivos y alguno más. Quizás sirvan para dibujar en la imaginación del lector una representación sonora de lo que hace el ex batería de Manta Ray, definitivamente en solitario.

Hoy se publica El óxido, su álbum de debut junto a Las Uvas de la Ira, su banda de acompañamiento. “Necesitaba iniciar un proyecto propio”, explica Vegas, “que le concediera un papel protagonista a los textos y que abordara mi propia vida; mis experiencias”. Fuerte y arriesgado, más adjetivos.

Tras los pasos de Nacho
Hace casi una década su hermano Nacho tomó el mismo camino: dejó Manta Ray y abrió surco propio en el yermo terruño de la música en España. La comparación puede ser odiosa –y perezosa–, pero para un periodista inevitable: “No voy a luchar contra las comparaciones. Cuando me planteé este proyecto sabía que las iba a escuchar. En general no me molestan, pero reconozco que algunas de ellas me resultan de lo más absurdas. Nunca he leído comparaciones entre los Panero, entre los Goytisolo o entre los Machado, por poner algunos ejemplos”, subraya el músico.

Las nueve canciones que componen El óxido fueron grabadas en el estudio de Kaki Arkarazo en Andoain (Guipúzcoa), antigua base de operaciones de Manta Ray. Al contrario de lo que hizo pensar su primer EP, Canciones sobre traiciones y mentiras (2007), y sus primeras presentaciones en vivo, el debut de Xabel Vegas tiene más de rock que de canción de autor. Es una especie de confluencia entre ambos estilos. “Soy muy cobarde y me gusto muy poco como para cantar solo con la guitarra acústica; quiero hacer rock”, afirma.

Desde el mismo título, el músico confirma su apuesta por lo personal: “El óxido es un material muy presente en mi tierra, Asturies, que fue de acero y se ha ido oxidando en muy pocas décadas. Además, las canciones del disco hablan de historias que, de algún modo, se han oxidado en la memoria. El óxido es un elemento que me interesa mucho. Es un símbolo de decadencia pero al mismo tiempo tiene muchisima vida, cambia de color, de textura...”. El 28 de marzo inicia gira en Madrid.