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Zapatero no despeja la incógnita sobre posibles acuerdos y dice que hablará con todos

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El jefe del Gobierno y líder del PSOE, José Luis Rodríguez Zapatero, ha estimado hoy que los 169 escaños logrados en las elecciones le dan una mayoría "suficiente, fuerte y sólida" y, aunque cree que es pronto para hablar de acuerdos parlamentarios, ha avanzado que dialogará con todos los grupos.

El día después de las elecciones generales no ha despejado así las dos principales incógnitas abiertas por los resultados: en qué formaciones se apoyará Zapatero para gobernar -a falta de siete escaños para la mayoría absoluta- y cuál será el futuro del líder del PP, Mariano Rajoy, que logró 153 diputados.

Tras la reunión de la Ejecutiva socialista, Zapatero, ha insistido en que uno de sus objetivos es "fortalecer la capacidad de diálogo" para impulsar sus proyectos económicos y sociales y ha asegurado que en el nuevo arco parlamentario hay varios grupos con los que puede llegar a un entendimiento.

Ha reiterado que hablará con todos y, específicamente, ha mostrado su interés por entablar negociaciones con el PP para abordar "los problemas instituciones pendientes y que necesitan ser resueltos cuanto antes".

El Comité de Dirección del PP, al que no ha asistido Rajoy, también ha analizado los resultados y su secretario general, Ángel Acebes, ha asegurado que, ante los "tiempos difíciles que vienen" para la economía y la relaciones con las Comunidades Autónomas, con dos referendos de autodeterminación anunciados, su partido será "garantía de responsabilidad y de defensa del interés general".

Según el análisis de Acebes, el PP, que ha conseguido 400.000 votos y cinco escaños más que en 2004, representa "más que nunca la centralidad de España", mientras que los nuevos apoyos del PSOE proceden "de la izquierda más radical y más nacionalista".

Silencio sobre el futuro de Mariano Rajoy, que, según fuentes de la dirección del partido, se encuentra bien de ánimo después de 26 años dedicado a la vida política en los que ha vivido "derrotas y victorias" de todo tipo.

Acebes ha dicho que en el PP se sienten "muy orgullosos" de su presidente y que éste tiene "muchos motivos" para estar "muy satisfecho" del trabajo realizado, pero ha insistido en que es él quien debe responder a las preguntas sobre su destino.

Mientras Rajoy calla, surgen las primeras voces.

Desde Valencia, el presidente del PP valenciano, Francisco Camps, le ha expresado su apoyo para que continúe al frente del partido y "consolide" su liderazgo y el secretario general del PP de Madrid, Francisco Granados, ha estimado que los votos conseguidos le permiten "afrontar el futuro con tranquilidad" y "no hacen necesario tomar medidas a corto plazo".

Por su parte, el diputado del PPC en el Parlamento catalán Francesc Vendrell, hombre de confianza de Josep Piqué, ha opinado que Rajoy no debería dimitir, pero sí "hacer dimitir a unos cuantos", sin aclarar a quién se refería.

Mientras, CiU ha vuelto a mostrar su satisfacción por sus resultados (11 diputados, uno más que en la pasada legislatura) y su cabeza de lista al Congreso, Josep Antoni Duran i Lleida, ha reiterado que apuestan por el "wait and see" (esperar y ver), porque es al PSOE al que le corresponde "mover ficha" si quiere un acuerdo.

Tras asegurar que CiU sabrá administrar su resultado "con inteligencia", Durán ha señalado que no ve factible una entrada en el nuevo Gobierno de Zapatero, aunque tampoco lo ha querido descartar definitivamente.

Quien ya ha abandonado esa aspiración es IU-ICV, que al pasar de cinco a dos diputados abre ya el proceso de renovación interna para elegir al sucesor de Gaspar Llamazares, que ayer asumió personalmente el "fracaso" electoral.

Dos de los referentes de la federación, la alcaldesa de Córdoba, Rosa Aguilar, y el presidente del PCE, Felipe Alcaraz, han descartado ya postularse para esa sucesión.

El segundo descalabro, el de ERC (pasa de 8 a 3 escaños), ha llevado a su secretario general, Joan Puigcercós, a anunciar que abandona el gobierno de la Generalitat para dedicarse a dirigir el partido y preparar el congreso del mes de junio.

Mientras, el BNG se siente reforzado al revalidar sus dos escaños y su portavoz nacional, Anxo Quintana, ha avanzado ya que el Bloque intentará "trasladar" a Madrid su programa; en una hipotética negociación para formar una mayoría parlamentaria estable", ha dicho, "huirá de la imposición" y apostará por "un juego democrático, limpio y transparente".