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Zapatero opone las primarias al "dedazo" del PP

Defiende en el Senado que no son un "lío" sino un acto de "democracia"ajeno a la cultura de los conservadores

JUANMA ROMERO

Poco tienen que ver las pymes con la sucesión del líder del PSOE. Pero si algo parecía claro ayer en el Senado era que el anuncio de retirada de la carrera electoral de 2012 hecho el sábado por José Luis Rodríguez Zapatero iba a entrar en el menú de guerra elegido por el portavoz del PP. Las cábalas no erraron. Pío García-Escudero forzó la cuerda durante su intervención y el presidente respondió con la artillería esperada: defendió las primarias en su partido como un ejercicio de "democracia", no de "lío", y muy lejos del "dedazo" que siempre perseguirá a Mariano Rajoy.

Los pasillos de la Cámara Alta funcionaron como termómetro de la expectación. Pero el presidente prefirió reservarse para su intervención en el hemiciclo, la primera desde el Comité Federal del PSOE y la primera ocasión que tenía para defenderse de los ataques del PP, que desde el minuto uno insistió en la convocatoria de elecciones anticipadas.

García-Escudero le pide que "se vaya del todo" y convoque elecciones

Ayer no fue para menos. García-Escudero comenzó quejándose de lo poco que el Gobierno había ayudado a pymes y autónomos, de su desconfianza en la "sociedad emprendedora" por su esclavitud a los "estereotipos ideológicos" socialistas. "Señor Zapatero, si usted ha decidido quedarse a pesar de irse, ¿cuándo va a adoptar estas medidas?", le espetó, para encajar su andanada final: "La gente está muy harta de usted, de su Gobierno, de su ineficacia, de sus líos internos, de sus mentiras sobre la crisis, de siete años perdidos". Soltado el anzuelo, el desenlace sonó previsible: "La gente no entiende por qué si resulta usted tan malo para su partido, donde ya no le quieren, tiene que ser bueno para el resto de España. La gente se pregunta por qué dice que se va un poquito pero no se va del todo. Y la gente tiene razón, señor Zapatero. Es mejor que se vaya del todo y que deje hablar a la gente".

Para entonces, la grada del PP sin María Dolores de Cospedal, por cierto había estallado de júbilo, a la par que crecía la indignación en la bancada socialista. "¡Silencio, señorías!", exclamaba el presidente de la Cámara, Javier Rojo.

El presidente exhibeante el PP los elogios del Financial Times' a su gestión

Zapatero prologó su réplica subrayando las medidas "contundentes e inapelables" aprobadas por el Gobierno para las pymes. Se solazó en los elogios del Financial Times de ayer, que aplaudía la "valiente tarea" del Ejecutivo y le animaba a seguir con las reformas. Mientras, dijo socarrón, el PP se aplica a la "valiente tarea" de pedir elecciones ya: "Pone de manifiesto su concepción de la democracia".

Esa puntada permitió al presidente señalar la falta de legitimidad de origen de Rajoy, sin citarlo: "Igual de valiente es que llamen lío a un proceso libre de elección de un dirigente político entre militantes. No, no es un lío. Es democracia y lo otro es dedazo, que es lo que hacen ustedes".

Los socialistas se burlan del dedazo' que utilizó el PP para elegir a su líder

El cierre de Zapatero enardeció a su grupo que, solícito, le dedicó una fuerte y prolongada ovación. Ningún senador se puso en pie. Ninguno lo había hecho a la llegada del presidente al pleno.

Mientras se sostenía el aplauso, algunos socialistas exhibían a la bancada del PP el dedo índice. Una venganza por el nuevo ataque al jefe del Ejecutivo y un aviso de que a los conservadores no les resultará fácil desprenderse de la acusación de que su líder fue ungido digitalmente por José María Aznar y sin atisbo de consulta interna.