El mundo de las plantas carnívoras resulta fascinante, aunque no todo el mundo se anima a tener una en casa. Sin embargo sí que son muchos los que se sienten tentados de incluir alguna entre las plantas de interior de su hogar, pero luego se echan atrás porque piensan que puede ser complicado cuidarlas o sienten cierta reticencias por eso de que comen insectos.

Pero si te apetece incluir alguno de estos bonitos ejemplares entre la decoración del hogar y no acabas de decidirte por dónde empezar, te proponemos que tengas en cuenta estas plantas carnívoras fáciles de cuidar antes de descartar la idea, porque con ellas sí que puedes iniciarte en esta interesante y curiosa afición.

Venus atrapamoscas

venus atrapamoscas
Fuente: Pixabay/RainerBerns

Seguramente la más famosa de las plantas carnívoras sea la denominada Venus atrapamoscas (Dionaea muscipula), cuyo nombre proviene de atrapar presas vivas, sobre todo, arañas e insectos. Este ejemplar también suele ser fácil de cuidar. Necesita mucha luz solar y humedad, y debes tener en cuenta que en invierno hiberna, por lo que debe estar entre 10 y 2 grados, además de que en verano tendrás que regarla todos los días.

El riego más adecuado para la Venus atrapamoscas es por bandeja, aunque debes de tener cuidado para no dejarla siempre en agua y que terminen pudriendo sus raíces. Además, tampoco exigen un sustrato demasiado especial, pues se dan fácilmente en diversos terrenos.

Para alimentar la Venus atrapamoscas solo necesitarás un par de insectos de pequeño tamaño al mes. Ten en cuenta que una vez que lo capturan mantienen la boca cerrada durante una o dos semanas y luego deberás retirar los residuos si es que han quedado algunos. No obstante, lo más adecuado es que la pongas en ocasiones en el exterior o junto a la ventana abierta y dejar que se alimente ella sola de los insectos que necesite, como moscas y mosquitos. Y nunca debes cerrar a propósito sus trampas, pues terminarías debilitando la planta y causándole la muerte.

Sarracenia purpurea

Sarracenia purpurea
Fuente: Pixabay/stux

De cultivo sencillo también es la Sarracenia purpurea, típica de los lagos y los bosques de América del Norte. Resulta muy decorativa por sus tonos rojizos, aunque has de saber que es de las peores cazadoras de su especie, ya que solo logra atrapar y digerir al 1 por ciento de sus presas.

Las plantas carnívoras de climas templados y fríos como la Sarracenia resultan más fáciles de cuidar en nuestros hogares que aquellas que son tropicales, pues se adaptan mejor a nuestra climatología, siempre y cuando no haya heladas. Recuerda que las plantas carnívoras no tropicales hibernan durante los meses más fríos del invierno. El sustrato debe estar siempre húmedo salvo cuando hiberna.

La trampa con la que caza a los insectos es una especie de tubo o trompeta con tapa muy decorativo. A la Sarracenia le gusta estar en el exterior y tomar el sol, pues necesita unas 6 horas de luz solar al día, aunque durante los meses más cálidos puedes ponerla a la sombra para que no se quemen sus hojas.

Drosera capensis

Drosera capensis
Fuente: Pixabay/Jo_FRS

Todas las plantas carnívoras del género Drosera son conocidas como Rocío de Sol, por las gotas brillantes que hay sobre su superficie. En realidad, se trata del mucílago, un pegamento natural que producen las plantas para atrapar a los insectos. Necesitan zonas de semi-sombra y humedad en abundancia. De hecho, el sustrato ha de estar húmedo todo el año menos cuando hiberna.

Una de las más fáciles de cuidar es la Drosera capensis, que alcanza unos 30 centímetros de altura. Para saber si está en perfecto estado y en un lugar adecuado solo has de fijarte en las gotas sobre las hojas, pues han de estar brillantes y ser abundantes. Para regarla debes poner una bandeja o un plato con agua bajo la maceta. La evaporación la hidratará y puedes dejar el agua siempre. Recuerda que no le conviene el sol directo, pues pueden quemarse sus hojas. Colócala cerca de una ventana donde no reciba los rayos más intensos. Recuerda también que aguantan sin problema temperaturas entre los 10 ºC y los 30 ºC. Todo ello contribuye a que sea una de las plantas carnívoras más resistentes y fáciles de cuidar.

Por otro lado, sea cual sea la especie de planta carnívora que elijas, has de regarla con agua de mineralización muy débil o agua destilada y necesita mucha iluminación directa.

Asimismo, ten en cuenta que si cultivamos las plantas carnívoras como plantas de interior no es obligatorio darles insectos para que sobrevivan, siempre y cuando respetemos escrupulosamente los cuidados que necesitan. Si vemos que lleva semanas sin cazar, podemos darles con ayuda de unas pinzas un insecto pequeño, que no sea polinizador, que se ha de colocar en la zona de caza de la planta.



Escritora y redactora gallega. Autora de los libros Las nueve piedras y El Libro del Único Camino, así como de numerosos relatos en revistas de género, colabora asiduamente con sus artículos y columnas de opinión en diversos medios digitales. Con la pasión y la curiosidad que la caracterizan, descubre el mundo a través de su historia, su cultura, sus lugares y sus gentes para difundir y compartir todo tipo de sensaciones y hallazgos. Porque todo viaje comienza con un solo paso.

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