4 salsas inglesas que darán otro toque a tus platos

Hoy repasamos cuatro salsas inglesas que darán otro toque a tus platos, tanto calientes como fríos.

salsa
Fuente: Pixabay/Nordwing

Las salsas pueden marcar la diferencia a la hora de distinguir un plato. Y es que si sabes elegir y preparar las más adecuadas como acompañamiento para carnes, pescados y postres, conseguirás que tus recetas alcancen otro nivel.

Además, las salsas son una forma fácil de viajar de forma gustativa por el mundo, puesto que cada país tiene las suyas típicas con sus propias particularidades, de manera que siempre es un placer meterse en la cocina a elaborarlas. Para demostrártelo, hoy te proponemos cuatro salsas inglesas que darán otro toque a tus platos.

Salsa Worcestershire

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Fuente: Flickr/ Mark Norman Francis CC BY-NC 2.0

Una de las salsas inglesas más famosas es la salsa Worcester, también conocida como salsa Worcestershire o salsa Perrins. La historia de la creación de esta salsa resulta muy curiosa, porque la inventaron un par de boticarios: John Wheeley Lea y William Henry Perrins. Dice la leyenda que un noble les pidió que intentaran recrear una salsa que él había probado en Bengala. El primer bote se comercializó en Inglaterra en el año 1837 y, aunque la receta original sigue siendo un secreto, sí sabemos que se deja reposar en barriles de madera 18 meses antes de venderla.

Para prepararla, machaca un par de dientes de ajo con sal y tritura una cebolla. Luego, ponlos en una olla al fuego con media cucharada de canela, media cucharada de pimienta rosa, media cucharada de pimienta negra, media cucharada de cardamomo, media cucharada de clavo, 125 mililitros de salsa de soja, 500 mililitros de vinagre y 125 mililitros de melaza. Agrega luego el jengibre rallado.

Machaca un par de anchoas con curry. Diluye la mezcla en agua y agrégala a la cazuela. Deja reducir a fuego lento durante 20 minutos. Tritura la mezcla y cuélala. Antes de consumirla espera que repose en el frasco en que la viertas, al menos, un par de semanas, y agítala cada cierto tiempo.

Puedes servirla para acompañar purés, guisos y hamburguesas, realzar salsas de tomate y aliñar ensaladas. También liga muy bien con los rollitos de primavera y dim sum.

Salsa Gloucester

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Fuente: Pixabay/Nordwing

Sin duda, la salsa Gloucester es otra de las salsas inglesas más populares. Es adecuada para acompañar recetas que utilizan carnes frías o carnes a la barbacoa y resulta muy sencilla de hacer.

Solo tienes que mezclar 25 gramos de crema agria, 125 gramos de mayonesa, un poco de eneldo fresco picado muy fino, unas gotas de zumo de limón y 1 cucharada de salsa Perrins. Si utilizas mayonesa y salsa Perrins compradas para su elaboración la prepararás de manera muy rápida, aunque se nota la diferencia si la mayonesa es casera. En este caso, ten cuidado de que no se te pase y elabora esta justo antes de preparar la salsa Gloucester para evitar que se te estropee o se te corte.

A efectos prácticos, la salsa Gloucester es como una salsa mayonesa espesa con un poco de salsa Perrins que, al final, cada cocinero sazona a su gusto y acaba poniéndole su toque personal. ¿Te atreves a probar el tuyo?

Salsa Albert

Otra de las típicas salsas inglesas que servirá para que realces tus platos es la salsa Albert. La base suele estar formada por rábanos y un consomé de ave. Por ello también se la conoce como salsa de rábano. Tiene un sabor algo picante, por lo que resulta adecuada para condimentar carnes cocidas y asadas.

Puedes prepararla con un decilitro de salsa a la mantequilla a la inglesa, 1 decilitro de crema de leche, 1 decilitro de caldo de ave, 75 gramos de rábanos rallados, un par de yemas de huevo picadas, un poco de pimienta y 20 gramos de migas de pan. Puedes añadirle si te gusta media cucharadita de mostaza diluida en vinagre. Tendrás que poner todos los ingredientes al fuego hasta que reduzcan y luego colarlos.

Salsa Cumberland

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Fuente: Flickr/thefoodplace.co.uk CC BY 2.0

Si buscas una salsa para platos fríos como bocadillos con fiambre y meriendas campestres, aunque también sirve estupendamente con las carnes de caza, prepara la salsa Cumberland. Su nombre proviene del príncipe William Augustus, duque de Cumberland, en la primera mitad del siglo XVIII, puesto que la creó el cocinero de la corte, aunque fue el famoso cocinero Georges Auguste Escoffier quien la popularizó, creador del emblemático postre Peach Melba.

Para prepararla necesitas jalea de grosellas o mermelada o confitura de frambuesas, zumo de limón y zumo de naranja, una cucharadita de mostaza de Dijon, pimienta negra molida y jengibre rallado, preferentemente fresco, además de un poco de vino de Oporto. Si prefieres sustituir este, puedes añadir en su lugar más cantidad de zumo de naranja. Y si te queda muy floja, siempre puedes agregar una cucharadita de maicena para espesarla.

¿Te animas a preparar alguna de estas salsas para tu próxima comida familiar? ¡Seguro que los sorprendes!

Escritora y redactora gallega. Autora de los libros Las nueve piedras y El Libro del Único Camino, así como de numerosos relatos en revistas de género, colabora asiduamente con sus artículos y columnas de opinión en diversos medios digitales. Con la pasión y la curiosidad que la caracterizan, descubre el mundo a través de su historia, su cultura, sus lugares y sus gentes para difundir y compartir todo tipo de sensaciones y hallazgos. Porque todo viaje comienza con un solo paso.

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