5 razones para no llevar tu móvil a la playa

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Aunque el teléfono móvil se ha convertido en un objeto imprescindible en nuestras vidas en las últimas décadas, hubo un tiempo en que disfrutábamos las vacaciones sin él y, desde luego, no echábamos de menos ni las llamadas intempestivas ni que nos molestaran con memes o mensajes insustanciales que interrumpían nuestros momentos de ocio.

Pero ahora todo es distinto y no sabemos ir sin él a ningún sitio. Sin embargo, hay lugares a los que no debemos llevarlo, y uno de ellos es la playa. Te damos 5 buenas razones para que dejes el móvil en casa si vas a disfrutar de una tarde o jornada playera.

La arena

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Fuente: Pixabay/Jenner_cr7

Al igual que sucede con las cámaras fotográficas, la arena es uno de los elementos que más daño puede causar a un móvil. Ten en cuenta que los granos de arena pueden introducirse con facilidad en los puertos o pequeños agujeros de los aparatos electrónicos, rayar cristales y pantallas y corroer su interior y su exterior si quedan residuos de ella. Y aunque no te estropee del todo el aparato puede fastidiar la entrada de los auriculares e impedir que vuelvas a utilizarlos o incluso deteriorar la entrada del cable para cargar la batería, con lo que te lo inutilizaría por completo.

Además, si cae arena sobre el móvil, ni se te ocurra soplar sobre él, pues lo único que conseguirás es que se meta dentro del teléfono. Y tampoco la puedes eliminar así como así con un pañuelo o con la toalla porque terminarás arañándolo. Puede que una vez te libres, pero si es algo que a veces habitualmente, te pasará antes o después.

La única forma de evitar estos riesgos es mantener al móvil bien alejado de la arena, especialmente peligrosa en las playas con mucho viento, en que si la arena se levanta estará dañando a tu teléfono sin que te des cuenta. Lo mejor: deja el móvil en casa para ir a la playa y evitarás problemas.

El sol

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Fuente: Pixabay/laura6

El sol es uno de los peligros a los que expones a tu teléfono móvil si lo llevas a la playa. Ello es debido a la batería del móvil, que no soporta elevadas temperaturas y que si las sometes a ellas, sin duda, terminará estropeándose. Además, la luminosidad del entorno provoca que el móvil utilice el brillo máximo de la pantalla, por lo que se consume mucho más rápido.

El calor también provocará que la carcasa plástica de tu móvil se deforme o incluso que se derrita. En todo caso, no hay nada para contrarrestar esa calor en tu móvil, así que mejor será que no lo lleves contigo.

El agua salada

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Fuente: Pixabay/Peggy_Marco

Si el agua dulce ya supone todo un peligro para los dispositivos móviles, el agua salada es la muerte segura de tu aparato si lo alcanza. Ningún móvil va a resistir que te caiga al agua del mar o que sus componentes se salpiquen con ella.

Piensa que las pruebas de laboratorio para este tipo productos electrónicos se suelen hacer con agua destilada, que no tiene nada que ver con el peligro que supone el agua salada. Evita a toda costa los residuos corrosivos tanto de arena como de salitre.

Los robos

Si a pesar de todas las causas anteriores, llevas contigo al móvil a la playa, hay otro riesgo que debes asumir y que a lo mejor hace que lo pienses dos veces: los robos.

En la playa los robos son frecuentes. Dejas las cosas junto a la toalla, te vas a bañar y cuando vuelves te llevas el susto de que te falta la cartera y el móvil. Y si lo llevas y decides dejarlo en el coche, correrás el mismo riesgo en el aparcamiento que si lo bajas al arenal. Además, en el vehículo sigue expuesto a altas temperaturas, así que tampoco es el mejor sitio donde ponerlo. Resultado: deja el móvil en casa si vas a la playa.

Dejar de disfrutar

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Fuente: Pixabay/TerriC

Reconozcámoslo. Si queremos relajarnos solos o disfrutar de los nuestros en nuestro tiempo libre, prestándoles las atenciones que se merecen, ves a la playa sin el móvil y goza de una tarde de desconexión. Podrás disfrutar al máximo de cada instante y generar recuerdos solo para ti que durarán toda tu vida. Olvídate de los likes y vive en plenitud una maravillosa tarde de verano.

Y si esta última razón no te convence y vas a llevar el móvil de todas formas, ten cuidado con la crema solar y no lo cojas para pringarlo con ella luego. Pórtalo en un neceser o bolsa estanca que lo proteja, no lo saques de ella al menos que sea imprescindible y tenlo siempre a la sombra, mucho mejor si está apagado, pues así no se sobrecalentará o será más difícil que lo haga. Aunque, si no lo puedes usar, ¿para qué vas portarlo contigo?



Silvia Pato

Escritora y redactora gallega. Autora de los libros Las nueve piedras y El Libro del Único Camino, así como de numerosos relatos en revistas de género, colabora asiduamente con sus artículos y columnas de opinión en diversos medios digitales. Con la pasión y la curiosidad que la caracterizan, descubre el mundo a través de su historia, su cultura, sus lugares y sus gentes para difundir y compartir todo tipo de sensaciones y hallazgos. Porque todo viaje comienza con un solo paso.

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