6 cremas caseras y calentitas para este invierno

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Si hay algo que apetece llevarse a la boca cuando el frío es intenso en plena temporada invernal, son las sopas y las cremas. Sabrosas, nutritivas y fabulosas para nuestro estómago y bienestar, también resultan una forma estupenda de tomar verduras.

Hoy vamos a proponerte media docena de recetas de cremas para el invierno que no pueden faltar en tus menús. Tan clásicas como efectivas, te sacarán de más de un apuro como comida o como plato principal para la cena. ¿Te animas a prepararlas?

Cremas caseras y sabrosas para el frío

Crema de calabaza

crema de calabaza
Fuente: Pixabay/KleeAlee

Comenzamos con una receta clásica y siempre efectiva: la crema de calabaza. Encontrarás muchas formas de prepararla y en cada casa esta elaboración tiene su toque especial. Nosotros te recomendamos una muy sencilla que tiene una dosis extra de nutrientes. Nos referimos a la crema de calabaza y calabacín.

Para prepararla necesitas 200 gramos de calabaza, un calabacín, una cebolla pequeña, una pastilla de caldo de verduras, tres quesitos, aceite de oliva y sal. Lava, pela y corta el calabacín, la calabaza y la cebolla en cuadrados de pequeño tamaño. Pon una olla al fuego con un chorrito de aceite de oliva, echa las verduras y cubre con agua. Añade sal al gusto y la pastilla de caldo en trocitos. Dejar hervir sin tapar y coloca la tapa y baja el fuego entonces, para que termine de cocinarse a fuego lento durante 20 minutos. Después bate bien y añade los tres quesitos sin dejar de remover. Prueba por si es necesario rectificar de sal y sirve bien caliente.

Crema de guisantes

crema de guisantes
Fuente: Pixabay/RitaE

La crema de guisantes es tan rica como suave. Además tienes la opción de hacerla con guisantes congelados, por lo que puedes prepararla en esos momentos en que no tienes nada para hacer y sí un paquete de ellos en el congelador, así que toma nota.

Pica una cebolla y un puerro y rehoga en una olla con un poco de aceite de oliva. Después añade una patata pelada cortada en trocitos. Deja rehogar un minuto y añade 400 gramos de guisantes congelados. Luego cubre con agua y pon a hervir. Añade sal y pimienta molida al gusto. Cuando empiece a hervir, baja el fuego y espera 20 minutos más. Luego puedes batir o triturar y, si ves que te queda muy líquido, quitar algo de agua antes de hacerlo.

Para decorar, por encima de la crema de guisantes, puedes poner algo de yogur, unos guisantes y unas hojas frescas de hierbabuena o, en su lugar, pipas de calabaza.

Crema de zanahoria

crema de zanahoria
Fuente: Pixabay/Anestiev

La receta de crema de zanahoria también resulta muy fácil y económica de hacer. Pela siete zanahorias de tamaño mediano y córtalas en tiras. En una olla con un poco de aceite pon a pochar una cebolla cortada en trocitos y, cuando esté transparente, añade las zanahorias. Rehoga, agrega un litro de caldo de verduras, echa sal y pimienta al gusto y, cuando empiece a hervir, baja el fuego y espera 15 minutos más antes de retirar. Después puedes triturar y añadir 150 mililitros de nata líquida para cocinar. Sirve bien caliente recién hecha.

Crema de champiñones

crema de champiñones
Fuente: Pixabay/Zozz_

Si quieres una crema con un sabor especial lleno de matices, prueba la de champiñones. Necesitas un kilo de champiñones, un par de dientes de ajo, una cebolla, perejil, aceite de oliva, 500 mililitros de caldo de verduras, 150 mililitros de nata líquida para cocinar, mantequilla, sal y pimienta.

Lava los champiñones y pícalos muy bien, así como la cebolla y los ajos pelados. Pon a rehogar a fuego medio en una olla con una cucharada de aceite de oliva y una cucharada de mantequilla. Salpimenta. Una vez estén pochados, añade el caldo de verduras y deja cocinar diez minutos más. Luego ya puedes triturar y añadir la nata.

Crema de espárragos verdes

crema de espárragos
Fuente: Pixabay/Monovareni

La crema de espárragos es otra de esas cremas de las que encontrarás gran variedad de preparaciones. A nosotros nos gusta especialmente prepararla de forma ligera, por lo que sustituimos la nata por leche evaporada, aunque también puedes añadir en su lugar yogur natural desnatado y sin azúcar.

Corta 500 gramos de espárragos verdes en trozos tras descartar la parte más dura. Pica una cebolla y un calabacín pelados. Rehoga la cebolla en una olla con un poco de aceite de oliva y cuando esté transparente añade los espárragos y el calabacín. Añade sal al gusto y un litro de caldo de verduras. Cuando empiece a hervir, baja el fuego y deja cocinar otros 20 minutos. Echa la leche evaporada, retira del fuego y tritura antes de servir.

Crema de pollo

crema de pollo
Fuente: Pixabay/Anestiev

Si quieres una crema más contundente, prueba con la crema de pollo. En una olla pon a fuego medio un chorrito de aceite de oliva con una cebolla picada. Rehoga y añade una pechuga de pollo, sin piel ni huesos, de unos 400 gramos cortada en trozos medianos y cubre con un litro de caldo de verduras. Deja cocinar 20 minutos. Retira del fuego y tritura tras añadir media taza de nada líquida para cocinar. Sirve bien caliente.



Silvia Pato

Escritora y redactora gallega. Autora de los libros Las nueve piedras y El Libro del Único Camino, así como de numerosos relatos en revistas de género, colabora asiduamente con sus artículos y columnas de opinión en diversos medios digitales. Con la pasión y la curiosidad que la caracterizan, descubre el mundo a través de su historia, su cultura, sus lugares y sus gentes para difundir y compartir todo tipo de sensaciones y hallazgos. Porque todo viaje comienza con un solo paso.

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