6 trucos de jardinería con objetos reciclados

7 minutos

El reciclaje no solo contribuye a que cuidemos el planeta, sino también nuestra economía, puesto que nos ahorrará tener que comprar determinados productos y artículos si sabemos cómo aprovechar aquello que tiramos para darle otra utilidad.

Nuestras plantas ornamentales y nuestro huerto son buen ejemplo de todo lo que se puede hacer con un buen reciclaje. Prueba de ello son esta media docena de trucos de jardinería con objetos reciclados que te traemos hoy. Toma nota porque, si tienes jardín o cuentas con algunas jardineras en tu balcón o terraza, esto te interesa.

Usa objetos reciclados en tu huerto casero

Utiliza moldes y vasitos como semilleros

semilleros
Fuente: Pixabay/filinUla

Antes de tirar ese molde viejo y rallado de repostería, piénsatelo dos veces. Y es que los moldes de muffins y magdalenas resultan perfectos para hacer el agujero en la tierra, al presionar hacia abajo, antes de plantar. Puedes usar también las flaneras de aluminio para ello. Pero no solo eso. Todos estos moldes de pequeño tamaño son ideales para reutilizar como semilleros. Planta en ellos tus hierbas aromáticas o algunas flores y no tendrás que comprar macetas.

Para el supuesto de que no tengas moldes antiguos de magdalenas o de flanes, recuerda que también puedes hacer un semillero con vasos de yogur o con vasitos de plástico. Limpia bien antes de usarlos y recíclalos tú mismo.

Reutiliza las cajas de madera

plantas en cajas de madera
Fuente: Pixabay/AgoHome

Si tienes algunas cajas de madera de haber comprado fruta o de haber hecho una mudanza, no las tires. Úsalas para preparar un jardín vertical. Aprovecharás el espacio de tu jardín o de la terraza, apoyando una sobre otra contra una pared o el muro de la finca y usándolas como jardineras.

Puedes seleccionar este espacio para algunas plantas en concreto: solo flores, solo hierbas aromáticas o, si te animas, un huerto vertical con lechugas y zanahorias, por ejemplo. Las cajas de madera natural ya quedan bonitas de por sí, pero si lo prefieres también puedes pintarlas para que hagan juego con el entorno. Si solo tienes una, puedes convertirla en una jardinera, o utilizarla para poner en un rincón con los útiles de jardinería. Sin duda, son uno de esos objetos a los que le puedes quitar mucho partido.

Bolsas de té para los rosales

Té
Fuente: Pixabay/422737

Si como nosotros eres un apasionado de las infusiones, tal vez te sorprenda saber que hay una planta que también las agradecerá: los rosales. Y es que si quieres tener unos rosales sanos con unas rosas fabulosas, solo tienes que aprovechar las bolsitas de té o el té a granel que hayas usado para preparar tu infusión. Una vez hayas degustado tu infusión, echa el té al pie de los rosales. Es un abono estupendo que aportará muchos nutrientes a tus plantas.

Cáscaras de huevo contra los caracoles

huevo cocido
Fuente: Pixabay/ivabalk

Si quieres alejar a las babosas y los caracoles de tu jardín, solo tienes que poner al pie de las plantas que suelen comerse las cáscaras de los huevos cocidos. Deberás machacarlas bien antes de echarlas alrededor y verás cómo las evitan porque podrían cortarse con ellas.

Por otro lado, recuerda que el agua de cocer los huevos también resuelta estupenda como abono. Riega con ella tus plantas, pues cuenta con muchos nutrientes y sales minerales.

Cucharas para decorar el jardín

Puede que te apetezca decorar tu jardín de forma especial, y si eres de los que les gusta poner el nombre al pie de cada árbol o planta, para poder distinguir la especie, te gustará este truco de reciclaje. Solo tienes que coger unas cuantas cucharas viejas. Pueden ser de metal o de madera. Píntalas y escribe en ellas la especie de planta junto a la cual la vayas a colocar. Luego, deberás clavarla por el mango. Una forma de etiquetar el jardín tan original como decorativa.

Pala de jardín con envase de detergente

pala
Fuente: YouTube/Canal Reciclame

Antes de tirar esa botella de detergente, piensa si necesitas una pala pequeña para el jardín, porque resulta perfecta para que la hagas tú mismo. Necesitas una de esas botellas que traen un asa ancha donde introducir la mano, ya que deberás recortar la forma de la pala desde la parte interna de esa especie de terraza que se forma en el envase hacia abajo. Una vez la tengas lista, puedes pintarla si lo deseas. Verás que es tan práctica como resistente y tampoco se te oxidará si se te olvida guardarla y te queda fuera a la intemperie.

Te valdrá cualquier otro envase que tenga esa forma, como las garrafas de agua de cinco litros que tengan ese asa tan característica. Lo único que debes recordar es lavar el envase o botella concienzudamente, para que no quede ningún resto de producto que pueda afectar a los abonos o a las plantas allá donde vayas a utilizarla la pala que fabriques con él.



Silvia Pato

Escritora y redactora gallega. Autora de los libros Las nueve piedras y El Libro del Único Camino, así como de numerosos relatos en revistas de género, colabora asiduamente con sus artículos y columnas de opinión en diversos medios digitales. Con la pasión y la curiosidad que la caracterizan, descubre el mundo a través de su historia, su cultura, sus lugares y sus gentes para difundir y compartir todo tipo de sensaciones y hallazgos. Porque todo viaje comienza con un solo paso.

Deja una respuesta

Your email address will not be published.