7 plantas invasoras que no deberías comprar

Ten en cuenta estas siete plantas invasoras en España que no deberías comprar ni cultivar para proteger la vegetación autóctona de nuestro país

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Uno de los grandes problemas del medioambiente es la amenaza de las especies invasoras de flora y fauna. De hecho, esta es la segunda causa de la pérdida de biodiversidad del mundo. Por ello, no debemos adquirir ni poseer plantas ni mascotas invasoras, que desplazan a las especies autóctonas y dañan los ecosistemas donde se encuentran.

Muchas de esas especies llegan a través del transporte de forma accidental, pero otras se compran con otros fines. Y aunque hay una concreta legislación sobre ellas a nivel municipal, estatal y europeo, todavía las hay que no están incluidas en la misma. Además, por puro desconocimiento, no son pocos los que las cultivan en su jardín sin darse cuenta del mal que conllevan. Para que eso no te suceda, ten en cuenta estas siete plantas invasoras en España que no deberías comprar ni cultivar en tu casa.

Plantas invasoras prohibidas en España

Árbol del cielo (Ailanthus altissima)

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El árbol del cielo es una de esas plantas que, aun estando incluida en el Catálogo Español de Especies Exóticas Invasoras, puede encontrarse en viveros. Se trata de árboles de rápido crecimiento, originarios de China, que pueden alcanzar los 30 metros de altura y que se han utilizado para los jardines como ornamentales.

Produce centenares de miles de semillas al año y, en España, desplaza a las especies autóctonas debido a su espesura, las toxinas que deposita en el suelo y su rapidez de desarrollo. Además, aquí no tiene depredadores naturales y, por si todo eso no fuera un problema, sirve de refugio a insectos invasores.

Acacia mimosa (Acacia dealbata)

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La acacia mimosa (Acacia dealbata) también está recogida en el Catálogo Español de Especies Exóticas Invasoras. Esta especie invasora se ha convertido en un problema en otras partes del país donde está naturalizada, como en Galicia, la cornisa cantábrica, Cataluña, Valencia, Extremadura y algunas zonas de Andalucía y Castilla y León. Se reproduce y multiplica con facilidad, y es de las primeras en rebrotar tras los incendios, por lo que acaba desplazando a la flora autóctona.

Plumero de la Pampa (Cortaderia selloana)

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El plumero de la Pampa es una de esas plantas invasoras que se reproduce a una velocidad inusitada y a larga distancia, con las semillas que se desplazan llevadas por el viento o en el transporte y que germinan con facilidad hasta 30 kilómetros de distancia de la planta original. Era habitual encontrarla adornando las autopistas y ha terminado convirtiéndose en una auténtica plaga.


Se trata de una planta originaria de Sudamérica que se adapta a cualquier tipo de hábitat y ya está extendida por todo el país, constituyendo un serio problema en humedales, marismas y parques naturales. Desplaza a las especies autóctonas y disminuye la calidad de los pastos para el ganado, además de incrementar las alergias en los humanos y aumentar el riesgo de incendio allá donde se encuentra. No es de extrañar que se haya catalogado como una de las 100 plantas más dañinas de Europa.

Uña de gato (Carpobrotus edulis y Carpobrotus acinaciformis)

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Las uñas de gato son especies suculentas de hermosas flores, originarias de Sudáfrica, que comenzaron a usarse en nuestro país para adornar los jardines y terminaron invadiendo zonas costeras, desplazando a la vegetación de las dunas y de los acantilados y quebrando el equilibrio del ecosistema.

Se expanden con rapidez por el suelo e incluso se adentran en las playas, además de poder modificar las características fisicoquímicas del suelo. La erradicación es una de las prioridades en aquellos lugares donde se encuentra.

Camalote (Eichhornia Crassipes)

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Nadie puede negar la belleza del camalote o jacinto de agua (Eichhornia Crassipes), pero en España se ha convertido en otro gran problema. Es una especie invasora que es capaz de reproducirse con rapidez, taponando los conductos de agua e invadiendo cursos de agua. Y si ya no fuera suficiente dañina por sí sola, también tiene la cualidad de servir de vector a otros parásitos y especies invasoras, con el consecuente daño para la vida silvestre y autóctona.

Las zonas donde mayor presencia tiene el jacinto de agua en España es en la cuenca del Guadiana, Alicante, Castellón, Tarragona y Cáceres.


Agave americana

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Otra planta suculenta que se ha convertido en otra de esas invasoras cuya presencia es preocupante en nuestro país es el Agave americana, denominado comúnmente mezcal, pita, ágave o sisal. Se trata de una planta originaria de México y que ya está naturalizada en las costas mediterráneas y atlánticas, en comunidades como Cataluña, Baleares, Canarias y Galicia, aunque incluso se ha catalogado ya su presencia en Castilla-La Mancha, Madrid y Extremadura.

Madreselva japonesa (Lonicera japonica)

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La madreselva japonesa (Lonicera japonica) es otra de esas plantas invasoras que se ha multiplicado por muros y jardines con fines ornamentales. De tal manera, esta trepadora invade zonas de España, principalmente, en Cataluña y País Vasco. A pesar de su belleza, recuerda que desplaza a la flora autóctona y que es capaz de debilitar y matar a los árboles que cubre si se extiende en altura.

Si buscas una madreselva para esos territorios, mejor elige alguna típica de ellos, como la madreselva mediterránea (Lonicera implexa), también conocida popularmente como calzas o zapatillas.

Silvia Pato

Escritora y redactora gallega. Autora de los libros Las nueve piedras y El Libro del Único Camino, así como de numerosos relatos en revistas de género, colabora asiduamente con sus artículos y columnas de opinión en diversos medios digitales. Con la pasión y la curiosidad que la caracterizan, descubre el mundo a través de su historia, su cultura, sus lugares y sus gentes para difundir y compartir todo tipo de sensaciones y hallazgos. Porque todo viaje comienza con un solo paso.

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