Son muchos los modelos de secadoras que encontrarás a la venta y, antes de elegir una, debes tener claro los tipos de tejidos en tu ropa de vestir y de hogar, si necesitan ser planchados y la frecuencia de uso de este electrodoméstico, para seleccionar el que te resulte más adecuado y, en consecuencia, poder ahorrar.

Para aclarar tus dudas, en esta ocasión te explicamos cómo ahorrar con una secadora de bajo consumo y así conocer los factores y las características principales de este tipo de aparatos del hogar, para que elijas el que más se ajusta a tus necesidades.

Secadoras de bajo consumo

Para que la factura de la luz no se dispare por el uso de la secadora, debes tener en cuenta una serie de hábitos. Centrifuga bien la ropa antes de secarla, usa la secadora de forma racional con el programa más adecuado, aprovecha las condiciones climáticas para secar la ropa al aire cuando sea posible y adquiere un aparato con alta eficiencia energética.

Para adquirir una secadora eficiente y que su consumo energético no sea un problema, compra una que se ajuste exactamente a lo que necesitas y que, preferiblemente, sea de bajo consumo, como las secadoras de bajo consumo AEG, con modelos de última generación que cuentan con tecnología de bomba de calor.

Secadoras de bomba de calor

La tecnología de bomba de calor constituye, en la actualidad, la fórmula más eficiente. Y es que las secadoras que cuentan con bomba de calor secan la ropa a menor temperatura y requieren un menor mantenimiento. Como resultado, se obtiene una protección mayor para los tejidos, incluso con las prendas más delicadas, un menor consumo energético y un mayor respeto por el medio ambiente.

Modelos de este tipo, como los de AEG, los encontrarás con capacidades de 8 y 9 kilogramos, por lo que te permitirán secar la ropa de cama sin problema e incrementar tu ahorro, ya que también puedes seleccionar el volumen de carga y el tipo de tejido a secar para que tus prendas de vestir luzcan como el primer día.

Secadoras de evacuación y de condensación

Las secadoras de evacuación, que fueron las primeras en ponerse a la venta, y las secadoras de condensación calientan el aire en el ambiente por medio de resistencias eléctricas para introducirlo en el bombo. Este funcionamiento provoca que se desperdicie mucha energía y que su consumo sea elevado, aunque las secadoras de condensación consuman algo menos que las secadoras de evacuación.

En todo caso, las secadoras con tecnología de bomba de calor resultan hasta 3 veces más eficientes que las de evacuación y las de condensación, ya que el consumo se reduce, como mínimo, a la mitad. Si eres de los que utilizan con frecuencia este electrodoméstico, no hay duda de que te compensará adquirir una secadora con bomba de calor, pues pronto recuperarás la inversión al ver disminuir tu factura de la luz con su uso.

Escritora y redactora gallega. Autora de los libros Las nueve piedras y El Libro del Único Camino, así como de numerosos relatos en revistas de género, colabora asiduamente con sus artículos y columnas de opinión en diversos medios digitales. Con la pasión y la curiosidad que la caracterizan, descubre el mundo a través de su historia, su cultura, sus lugares y sus gentes para difundir y compartir todo tipo de sensaciones y hallazgos. Porque todo viaje comienza con un solo paso.

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