Cómo sembrar calabazas en tu casa

Hoy te contamos cómo sembrar calabazas sin rendirte en el intento y poder degustarlas en tu cocina y usarlas para las celebraciones de Halloween

calabazas
Fuente: Pixabay/Alexey_Hulsov

Las calabazas, al igual que los calabacines, son más fáciles de cultivar de lo que crees y resultan uno de los vegetales más agradecidos que puedes plantar, aunque sí puedan resultar algo laboriosas en sus cuidados. Pese a todo ello, si eres novato en esto de las plantas y de los huertos, puedes atreverte a lanzarte a cultivarlas sin problema.

Por si te animas a hacerlo, hoy te contamos cómo sembrar calabazas sin rendirte en el intento y poder degustarlas en tu cocina y usarlas para las celebraciones de Halloween.

Variedades de calabaza

campo de calabazas
Fuente: Pixabay/jameswheeler

Antes de nada, debes saber que la calabaza es rica en minerales como calcio, hierro y potasio, así como en vitaminas A, B, C y D, por lo que siempre resulta positivo que forme parte de nuestra dieta en sus múltiples elaboraciones: cremas, ensaladas, postres, helados, etc.

No obstante, además de la calabaza común, puedes elegir plantar cualquier variedad de calabaza o calabacín que desees. Ten en cuenta que, según el tipo que elijas, la cosecha se producirá antes o después. De igual modo, puedes optar por variedades de arbusto, ideales para poco espacio, o variedades enredadera, que ocupan algo más. Las variedades más pequeñas y que necesitan menos espacio incluso pueden ser plantadas en jardineras o macetas.

Además de ello, has de tener en cuenta que se trata de una planta anual. Y para darse sin dificultad necesita estar en lugares soleados y suelos frescos, blandos y ligeros. Por lo que respecta al riego, tendrá que ser regular y con frecuencia, tan pronto como veas la tierra seca, puesto que nunca debes encharcarla, o correrás el riesgo de que las raíces se pudran.

Cultivar calabazas

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Fuente: Pixabay/Alexey_Hulsov

Pero vayamos con el cultivo de las calabazas. El momento ideal para plantarlas es durante el mes de mayo, aunque puedes prolongar el cultivo hasta bien entrado el verano, siempre y cuando queden semanas suficientes de tiempo cálido en la zona en la que habites para que les de tiempo a germinar.

Puedes sembrar las semillas o bien en el lugar definitivo o bien en un semillero, colocando grupos de entre 2 y 3 semillas. Calcula que de cada grupo de semillas saldrán unos 4 frutos. Entre las hileras debes dejar en torno a un metro de distancia, puesto que las calabazas necesitan una buena cantidad de espacio.

Por otro lado, si vas a plantar un grupo de semillas en una maceta, esta debe ser de tamaño grande. Las variedades que más crecen necesitarán un contenedor de 60 litros de capacidad de sustrato, que deberá ser compost y tierra porosa.

En todo caso, el cultivo se debe efectuar una vez que hayan pasado las heladas, pues no las soportan nada bien, por lo que siempre se recomienda esperar un par de semanas desde que se haya producido la última en la región en la que vivas. Recuerda que las calabazas necesitan entre 10 y 12 horas de sol al día para desarrollarse de forma adecuada, y que soportan sin problemas temperaturas entre los 10 ºC y los 30 ºC.

Por lo que respecta a los abonos, las plantas los agradecen en época de fructificación. Los más adecuados para las calabazas son los naturales, como el té de plátano y el humus. De igual modo, cuando los frutos empiecen a crecer, se recomienda colocar una tabla de madera o un plato debajo de cada uno de ellos, para que la humedad no les afecte y los estropee, pues con el contacto con la tierra húmeda pueden llegar a pudrirse. También tendrás que estar atento a que no las ataque ninguna plaga y, en ese caso, usar los insecticidas más adecuados para combatirla.

Recogida de cosecha de calabazas

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Fuente: Pixabay/pixel2013

La cosecha de calabazas podrás recogerla unos 5 o 6 meses después de que las hayas sembrado, a partir del mes de septiembre, aunque las variedades de piel más fina, entre las que se incluyen los calabacines, pueden recolectarse en unos 3 meses.

La forma más sencilla de saber si están maduras es clavar la uña en ellas. Si penetra fácil y a la ligera, estarán listas para ser recogidas. Por el contrario, si la notas aún dura, debes esperar algo más. No te fíes nunca del color para saber si está madura. Y ten en cuenta que, a la hora de recoger las calabazas, tienes que cortar el tallo a unos 5 centímetros de separación del fruto, para no dañar la planta.

Conservación de las calabazas

Una vez recogida la cosecha, si quieres que las calabazas estén en buen estado el máximo tiempo posible, debes almacenarlas en un sitio seco y bien ventilado, con una temperatura que oscile entre los 10 ºC y los 20 ºC. Según la variedad, podrás conservarlas entre 2 y 7 meses, pero en todo caso el lugar donde las guardes ha de estar preferentemente oscuro.

Escritora y redactora gallega. Autora de los libros Las nueve piedras y El Libro del Único Camino, así como de numerosos relatos en revistas de género, colabora asiduamente con sus artículos y columnas de opinión en diversos medios digitales. Con la pasión y la curiosidad que la caracterizan, descubre el mundo a través de su historia, su cultura, sus lugares y sus gentes para difundir y compartir todo tipo de sensaciones y hallazgos. Porque todo viaje comienza con un solo paso.

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