La ventilación en nuestro hogar resulta fundamental para mantener un entorno saludable en el que no proliferen los virus y las bacterias. De hecho, en época de coronavirus, la importancia de tal gesto se incrementa y renovar con frecuencia el aire en los espacios cerrados cuando hay más personas es uno de esos gestos fundamentales que no debemos olvidar hacer, junto con el lavado de manos y el uso de mascarilla.

Cuando hablamos de nuestra vivienda la situación puede resultar más compleja para encontrar el equilibrio entre no congelarse y renovar el aire. Por ese motivo, te damos algunos consejos sobre cómo ventilar la casa sin pasar mucho frío en invierno.

Ventilar la vivienda por la mañana

Habitación
Fuente: Pixabay/StuBaileyPhoto

El mejor momento para ventilar la casa es por la mañana, y, si hace mucho frío, abrir las ventanas en el momento en que la temperatura exterior sea mayor, hacia el mediodía. En invierno, sobre todo, resulta fundamental hacerlo para evitar la proliferación del moho, que aumenta su presencia con el uso de la calefacción. Por ese motivo, las dos habitaciones que debes ventilar siempre sin excusa son el dormitorio por las mañanas, después de levantarte, y el cuarto de baño cada vez que te bañes o duches. Y no olvides ventilar la cocina.

La ventilación por la mañana resulta perfecta porque notarás mucho menos el cambio de temperatura. Además, tendrás luego todo el día para que el ambiente vaya calentándose. Si luce el sol y calientan algo sus rayos, aprovecha también para que circule el aire en la estancia.

Diez minutos de ventilación

Diez o quince minutos de ventilación serán suficientes para renovar el aire en una estancia y, con esa cantidad de tiempo, apenas descenderá la temperatura de tu hogar. Aunque has de considerar que, cuantas más personas vivan en una casa, más veces es necesario ventilar a lo largo del día.

Asimismo, para el caso de que recibas visitas, debes de tener en cuenta que has de airear las habitaciones antes de que lleguen y después de que se hayan ido. Si van a permanecer poco tiempo en casa, deja la ventana entreabierta todo el rato. De hecho, lo mejor en estos tiempos es que mantengas las ventanas abiertas unos tres o cuatro dedos mientras tengas a los invitados en casa para que el aire se renueve continuamente. Si la temperatura del exterior es muy baja, puedes abrir unos 15 minutos cada hora.

Ventilar habitación por habitación

Ventana abierta

Para ventilar puedes ir abriendo las ventanas estancia por estancia o bien abrir de par en par todas ellas para que exista una ventilación cruzada que circule por toda la casa, de manera que circulen corrientes de aire. Con este último método, notarás más frío, pero también es verdad que resulta mucho más rápido, por lo que podrás ventilar en pocos minutos. Resulta efectivo en aquellas casas en las que las ventanas son numerosas y están distribuidas de tal forma que permiten que esas corrientes sean potentes y muy efectivas.

No obstante, cuando no es posible por la temperatura exterior y desees ventilar sin pasar mucho frío, te aconsejamos que ventiles habitación por habitación. Es decir, sube las persianas y abre las ventanas de la estancia y cierra la puerta. Transcurrido el tiempo mínimo necesario para la ventilación, ya puedes ir y cerrarlas, y hacer lo propio con la siguiente. De esta forma, puedes estar ventilando la casa y mantener caliente la habitación en la que te encuentres.

Limpieza del hogar

Tal vez te sorprenda saber que un hogar limpio se ventila más rápido y más fácilmente, por lo que pasarás menos frío al hacerlo. Cuando hablamos de hogar limpio nos referimos a un ambiente libre de humos y de tabaco, pero también de aerosoles, moquetas y pesadas alfombras si se encuentran llenas de polvo. Procura que nadie fume en casa, utiliza ambientadores ecológicos y pasa la aspiradora con frecuencia por la ropa de tu hogar.

Deshumidificadores y purificadores

Deshumidificadores

Otra opción es utilizar deshumidificadores. Los deshumidificadores resultan imprescindibles en climas o ambientes húmedos y sus filtros contribuyen a limpiar el ambiente. De tal forma, renuevan el aire sin intervenir en la temperatura.

Al igual sucede con los purificadores de aire, que también limpian y renuevan el ambiente, pero con los filtros que llevan, esta limpieza resulta todavía mayor, por lo que han incrementado sus ventas a consecuencia de la pandemia. El purificador pasa el aire que absorbe a través de sus filtros especiales, lo desinfecta y lo devuelve a la habitación limpio y puro.

Este tipo de aparatos resultan especialmente recomendables para las casas donde hay alérgicos, previenen las enfermedades que se transmiten por vía respiratoria, eliminan el polvo y también los pelos de los animales, así como malos olores y potencian el confort térmico. Combinar el uso de un deshumidificador con un purificador es perfecto para poder potenciar y aprovechar al máximo las ventajas de ambos. Una de las mejores formas de ventilar la casa sin pasar frío.

Escritora y redactora gallega. Autora de los libros Las nueve piedras y El Libro del Único Camino, así como de numerosos relatos en revistas de género, colabora asiduamente con sus artículos y columnas de opinión en diversos medios digitales. Con la pasión y la curiosidad que la caracterizan, descubre el mundo a través de su historia, su cultura, sus lugares y sus gentes para difundir y compartir todo tipo de sensaciones y hallazgos. Porque todo viaje comienza con un solo paso.

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