Unos de los árboles más bonitos y decorativos que existen son los bonsáis. Su cuidado, su tamaño, su forma, sus años y la especie a la que pertenecen los convierten en únicos, ¿pero sabes realmente diferenciarlos?

Si te gustaría saber más sobre estos hermosos ejemplares y quieres incluirlos entre las plantas ornamentales de tu hogar, lo primero que has de saber son los tipos de bonsáis que debes de tener en cuenta para ello, ya que esta diferenciación se realiza en función de su técnica de cultivo o por el estilo de sus arreglos, puesto que se puede convertir en bonsái cualquier árbol que desees. Sigue leyendo y descubrirás cuáles son.

Keishi

Keishi
Fuente: Pixabay/ilyessuti

Según la altura máxima que deben de tener y que se ha de cuidar para que lo supere, los bonsáis se clasifican según cuánto miden, entre los 2,5 y los 120 centímetros, siendo los Keishi, los Shito y los Mame los más diminutos.

La altura de los bonsái Keishi oscila entre los 2,5 centímetros y los 3 centímetros. Sin duda, no es nada fácil ver ejemplares tan pequeños, puesto que es muy complicados cultivarlos y cuidarlos durante espacios largos de tiempo. Por ese motivo los encontrarás en eventos y exposiciones concretas, así como en determinadas celebraciones especiales.

Shito

bonsái
Fuente: Pixabay/ilyessuti

Los Shito también pueden parecer bonsáis diminutos, aunque son algo más grandes que los Keishi. Miden entre 3 y 7,5 centímetros. Se suelen preparar para las exposiciones y después trasplantarlos para que sigan creciendo.

Por su parte, los Mame sí pueden durar más tiempo que los Keishi y los Shito, siempre y cuando se le dediquen los cuidados especiales que requiere. Su altura es de unos 15 centímetros.

Shohin

bonsáis
Fuente: Pixabay/20706085

Entre los bonsáis más populares se encuentra, sin duda, el Shohin. De hecho, es el que hay en el 80 por ciento de los hogares que cuentan con uno. Con un máximo de 25 centímetros de altura, su mantenimiento es más sencillo que el de los ejemplares diminutos.

Casi el doble que el anterior es el Kifu Sho, que puede alcanzar los 40 centímetros. El mayor tamaño permite realizar más formas artísticas en sus ramas, por lo que normalmente resultan más llamativos.

Chumono

chumono
Fuente: Pixabay/scartmyart

Entre los bonsáis que superan los 40 centímetros de altura se encuentran los Chumono o Chu, que llegan a medir el doble que los anteriores, y los Omono o Dai, que pueden medir 100 y 120 centímetros. Gracias a contar con este tamaño son más fáciles de cuidar.

Chokkan

chokkan
Fuente: Pixabay/ilyessuti

Pero no solo el tamaño sirve para clasificar a los bonsáis por categorías, también lo hace la forma que adopta según cómo se cultiva, es decir, según su estilo. Así, el Chokkan mantiene el tronco recto, con ramas gruesas en la parte inferior de la copa y más delgadas en la superior. El aspecto es triangular y las raíces han de sobresalir del terreno.

Moyogi

bonsáis
Fuente: Pixabay/deborahdanielsmail

El Moyogi es el tipo de bonsái cuyas ramas y tronco tienen curvas y se doblan, pero sigue manteniendo su porte erguido y vertical. Es similar al anterior, aunque su forma puede ser triangular o cónica.

También erguido, pero con la copa redondeada es el Hokidachi. No todos los árboles son adecuados para darles este aspecto, por lo que suele utilizarse para aquellos que disponen de ramas abundantes y que permiten un arreglo de este tipo.

Fukinagashi

Fukinagashi
Fuente: YouTube/ HungBonsai123 Home Design

El Fukinagashi imita a los árboles que crecen azotados por el viento, por lo que con tal forma se le quita el máximo partido a su belleza. Todas las hojas se orientan en el mismo sentido, de ahí la dificultad de su cuidado y diseño. De hecho, no es un tipo de bonsái que verás muy a menudo.

Neagari

neagari
Fuente: Pixabay/Spencerleephotography

Otro arreglo complicado es el Neagari, con las raíces expuestas, que imitan el estado de aquellos ejemplares en lugares y condiciones difíciles, como sobre rocas o terrenos pedregosos, de manera que puede parecer que están suspendidos en el aire. Algo similar es el Ishitsuki que sobresale de una roca, con las raíces que parece que crecen en ella.

Literati

Literati
Fuente: Wikimedia/PierreSelim CC BY 3.0

El Shakan es uno de esos bonsáis inclinados que llama la atención pues, a pesar de tener el tronco recto, sale de la tierra con determinado ángulo. Al estar inclinado, las ramas quedan paralelas al suelo.

Aunque si hay uno curioso es el Bunjin-gi (Literati), con el tronco doblado y apenas ramas y hojas, con el que se intenta imitar el trazo de la escritura china o los kanji japoneses.

Kengai

cascada
Fuente: Pixabay/kat7214

Los Kengai o cascada son árboles con los que se pretende emular a aquellos ejemplares que crecen junto a las riberas de los ríos. La inclinación del tronco es tal que sus ramas caen por encima de la maceta. Por ese motivo, necesita macetas más elevadas que el resto y siempre da la sensación de que se va a caer de un momento a otro.

Una versión similar es el Han-Kengai o semi-casacada, pero sus ramas no sobrepasan la maceta sino que alcanzan el borde. Algo menos espectacular pero igual de bonito.

Yose-ue

bosque
Fuente: Pixabay/Jmboyle85

Aunque el Ikadabuki pueden parecer un conjunto de bonsáis, en realidad, se trata de uno solo. Esa apariencia se obtiene al salir todos los tallos del mismo tronco, como cuando un árbol cae y las ramas sobre el suelo continúan desarrollándose hacia arriba. Como puedes suponer, tampoco es un arreglo fácil.

Para el caso de que sí se trata de varios árboles que forman una composición, hablamos de un Yose-ue (Bosque). Suelen prepararse las bandejas de estos conjuntos con un número de ejemplares impar, colocando en los laterales a los de menor altura.

Escritora y redactora gallega. Autora de los libros Las nueve piedras y El Libro del Único Camino, así como de numerosos relatos en revistas de género, colabora asiduamente con sus artículos y columnas de opinión en diversos medios digitales. Con la pasión y la curiosidad que la caracterizan, descubre el mundo a través de su historia, su cultura, sus lugares y sus gentes para difundir y compartir todo tipo de sensaciones y hallazgos. Porque todo viaje comienza con un solo paso.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here