Contar con educación financiera nos sirve para tomar decisiones mejores a la hora de realizar ciertos contratos, y también cuando tenemos que planificar el futuro. Es por ello que a continuación vamos a hacer un repaso a los principales tipos de préstamos que existen en la actualidad.

Préstamo
Préstamo

Préstamos hipotecarios

Estos préstamos se caracterizan por estar pensados para hacer frente a la compra de una vivienda. En este caso el préstamo se asocia a una garantía hipotecaria, que suele referirse a la propiedad misma que se va a adquirir.

Si bien los contratos pueden presentar sus particularidades, normalmente en caso de impago el prestamista tiene derecho a quedarse con la vivienda.

Préstamos de respuesta inmediata

Se trata de pequeños préstamos al consumo en los que la urgencia es su característica más sobresaliente. El consumidor no tiene que presentar prácticamente papeles, y en cuestión de minutos puede obtener respuesta a la aceptación o rechazo de la solicitud.

Las ventajas de estos préstamos son evidentes, ya que son especialmente útiles en aquellos casos en los que se presenta algún tipo de improviso económico y no se tienen ahorros para hacerles frente. También son una opción ideal para darse un pequeño capricho. Tenemos un buen ejemplo de ellos en Moneyman y sus créditos rápidos.

Préstamos para hacer reformas

Fuente: Pixabay

En el caso de estos préstamos, para recibir el dinero el prestamista puede pedir que se presente una factura de la constructora. Esto se debe a que dicho prestamista entiende que hacer una reforma va a revalorizar la propiedad, por lo que el cliente va a ser más solvente de lo que lo era antes.

Si el cliente no paga tendrá que pagar intereses por mora. Y si bien en principio estos préstamos no tienen por qué vincularse a una garantía patrimonial del cliente, lo cierto es que en última instancia todo va a depender de lo que se haya negociado.

Préstamos para comprar un coche

Tal como su propio nombre indica, el dinero se tiene que utilizar para financiar la compra de un vehículo, que tanto puede ser nuevo como de segunda mano. De forma general, basta con investigar un poco para encontrar un préstamo de este tipo en alguna entidad bancaria, y con un interés menor que el que ofrece el propio concesionario.

Suele ser habitual emplear el coche comprado como garantía del préstamo, razón por la cual el impago puede llegar a perder el coche.

Préstamos para estudios

Fuente: Pixabay

Dado que se considera que los estudios son productivos y que, con gran probabilidad van a proporcionar unos ingresos mayores al estudiante en el futuro, hay prestamistas que están dispuestos a dar préstamos para ello y con unos intereses bastante reducidos.

En Reino Unido y Estados Unidos son préstamos muy habituales, siéndolo menos en el caso de España, si bien aquí está creciendo su popularidad. El estudiante tendría que devolver el préstamo tras terminar los estudios con un sueldo algo más alto que va a conseguir gracias a la formación que ha recibido.

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