Cada mes de enero, empezamos el año con propósitos o proyectos que intentamos gestionar o llevar a cabo de la mejor manera posible. Entre todos ellos, seguro que has pensado en ahorrar el suficiente dinero para comprar ese bien que necesitas de elevado precio, reservar una cantidad para problemas futuros o hacer el viaje de tu vida, por lo que la agenda, las cuentas y el ahorro forman parte de tu día a día.

Si este es el caso, seguramente te interesará conocer el conocido como método Kakebo, un sistema que te ayudará a ahorrar y gestionar adecuadamente tus ingresos para sacarles el máximo partido y controlar tus gastos. Te explicamos cómo funciona.

Qué es el método Kakebo

Kakebo
Fuente: Amazon.es

El método Kakebo tiene su origen en el año 1904, cuando Motoko Hani, periodista y fundadora de la primera revista femenina en Japón, ideó este sistema para ayudar a las mujeres a llevar las fianzas del hogar del modo más efectivo posible, tanto para la casa como para su propia independencia.

A efectos prácticos, este método de ahorro japonés se materializa en un libro de cuentas para el hogar, con formato de agenda, en el que se han de anotar los ingresos y los gastos de nuestro día a día, al tiempo que nos proponemos determinadas metas. El Kakebo se divide en días, semanas y trimestres, y la forma de apuntar las cifras en él y hacer los cálculos para tener el control de nuestras cuentas es sencilla.

Cómo funciona el Kakebo

dinero
Fuente: Pixabay

Para comenzar a utilizar el Kakebo, primero has de anotar el dinero que ingresas al mes y restarle los gastos fijos estimados para ese mismo periodo de tiempo. Además, tendrás que marcarte una meta para conseguir tu objetivo financiero, como ahorrar cierta cantidad de dinero mensual, en función de tus posibilidades.

Cada gasto diario debes ir anotándolo en el libro sin olvidarte de ninguno, aunque te parezcan unos pocos céntimos. Es muy importante que no hagas trampa. Has de apuntarlo absolutamente todo: desde los gastos diarios hasta ese café a media mañana, ese bolígrafo, esa revista de moda o de bicis, o el billete de bús, entre muchos otros.

 

Con el método Kakebo, cada uno de esos gastos queda agrupado en su respectiva categoría: supervivencia (alimentación, vivienda, luz, etc.), ocio y vicio (cenas con los amigos, actividades deportivas, gominolas y chucherías, etc.), cultura (entradas de cine, teatro, clases, libros, etc.) y extras u otros (regalos y gastos imprevistos que no encajan en las otras categorías). Para que no se te escape ni un solo gasto, lo más cómodo es que solicitas y guardes los tiques de cualquier compra que realices para poder apuntarlo debidamente en este cuaderno cuando llegues a casa.

Para que sea efectivo, el método requiere constancia, ya que será cuando transcurran las semanas cuando comenzarás a comprender mejor tus gastos en relación con tus ingresos y tendrás una visión clara de en qué se va el grueso de estos.

Aquellos que se muestran reticentes ante este método porque consideran que es muy pesado y no tienen tiempo para ocuparse de esto diariamente, ya que lo conveniente es anotar todos esos gastos de forma diaria, pueden plantearse ir juntando todos los tiques o anotar los gastos en el móvil y hacerlo varias veces por semana o, incluso, de forma semanal, siempre y cuando sean todo lo organizados que esta forma requiere y teniendo en cuenta que de hacerlo así deberán dedicarle un par de horas.

Si sigues el Kakebo, te sorprenderá la cantidad mensual y trimestral de dinero que inviertes en pequeños gastos diarios como cafés, bolsas de plástico en el supermercado, botellines de agua en máquinas expendedoras, etc., y te ayudará a descubrir en qué es más elevado tu gasto para poder reducir el consumo de lo prescindible y asegurarte de cubrir la categoría de supervivencia. Si además tienes la fortuna de contar con excedente, sobre todo, una vez te cuestiones tu relación personal con el dinero cuando lleves unas semanas o meses con el Kakebo, podrás ir acumulándolo para ahorrar.

Puedes encontrar este libro de cuentas comercializado por distintas editoriales cada año, ya que el mejor momento para comenzar a usarlo es el mes de enero, pero también puedes adaptar una libreta normal con los apartados específicos para hacerlo o descargarte algún imprimible gratuito en los blogs de temática Do It Yourself, si lo tuyo son las manualidades y te gusta personalizar el material que usas.

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Escritora y redactora gallega. Autora de los libros Las nueve piedras y El Libro del Único Camino, así como de numerosos relatos en revistas de género, colabora asiduamente con sus artículos y columnas de opinión en diversos medios digitales. Con la pasión y la curiosidad que la caracterizan, descubre el mundo a través de su historia, su cultura, sus lugares y sus gentes para difundir y compartir todo tipo de sensaciones y hallazgos. Porque todo viaje comienza con un solo paso.

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