Los momentos de debilidad y recesión económica, como el actual provocado por las consecuencias derivadas del Covid-19, suelen ser una buena ocasión para que ávidos inversores detecten una oportunidad de hacer crecer sus ingresos. Para esto no es necesario invertir gran cantidad de capital, sino más bien hallar cuáles son esos mercados con más posibilidades de crecimiento. Es aquí donde entra el universo de las criptomonedas, especialmente el Bitcoin.

¿Es buen momento para invertir en Bitcoin? ¿Asegura este mercado rentabilidad en el corto, medio y largo plazo? Analizamos con detalle a continuación algunas de sus potencialidades, pero también los puntos débiles.

¿Qué implica invertir, de manera responsable, en criptomonedas?

Bitcoin
Bitcoin

El Bitcoin es la criptomoneda dominante del mercado, es la pionera y la que más interés atrae por parte de los inversores, aunque no es la única. Es cierto que actúa como punta de lanza de este mercado, y a ella le siguen otras como Ethereum, Litecoin o NEO.

Desde el punto de vista inversor, este mercado ofrece a corto y medio plazo elevadas rentabilidades, especialmente si comparamos estas divisas con otros mercados financieros. Esta es una de las principales tesis a favor de invertir en Bitcoin y activos digitales similares. De hecho, se calcula que este mercado podría tener una velocidad de desarrollo hasta seis veces más rápida que el mercado bursátil tradicional.

El actual es un muy buen momento para adentrarse en esta actividad. Los analistas y expertos consideran que se da la segunda mejor situación para invertir en Bitcoin. La primera, obviamente como otros muchos mercados, fue cuando aún era desconocida por el gran público.

En la actualidad, esta actividad goza de mucha seguridad, el trading con criptomonedas es tan válido como otros mercados y, hasta el momento, no se han producido grandes fugas de capital, lo que hace aumentar su reputación.

Un mercado global sin regulación estatal

En el caso de algunas criptomonedas, los precios pueden duplicarse de un día para otro. Ocurre además que, al existir grandes volúmenes de negociación, resulta muy cómodo encontrar compradores y vendedores.

Por otro lado, este mercado no está regulado por los gobiernos, son monedas globales que se pueden utilizar en cualquier parte del mundo, sin barreras geográficas ni políticas. No obstante, esto no evita que las operaciones deban ser registradas ante la Hacienda Pública.

Además, las criptodivisas funcionan las 24 horas del día y los 365 días al año, es un mercado que no para, algo que es una ventaja frente a otras opciones de inversión, que se paralizan en festivos o fines de semana.

Evitar la inflación

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Fuente: Pixabay

Otros factores externos también hacen crecer el interés por este mercado, y especialmente por la inversión en Bitcoin. La Reserva Federal de EEUU y el Banco Central Europeo están optando por insuflar grandes cantidades de dinero en las economías nacionales como solución a la crisis provocada por el Covid-19.

Esto, que se hace para agilizar el flujo de dinero y que haya más consumo, puede derivar en una devaluación del precio del dólar y el euro y el consiguiente peligro de aumento de la inflación.

En este sentido, muchos inversores ven en el Bitcoin y otras criptomonedas una oportunidad interesante de inversión porque estas divisas están diseñadas justo para lo contrario, para actuar con un comportamiento deflacionario.

Cuidado con los riesgos de la criptodivisas

Al igual que existen ventajas asociadas a la inversión en Bitcoin, muchos expertos financieros advierten de los posibles riesgos y lo que hacen es contraponer esos mismos aspectos positivos, leerlos desde una perspectiva diferente.

Así, el hecho de que no se hayan producido grandes fugas de capital se considera una cuestión puramente aleatoria. El Banco de España alerta de que no existir regulación implica que hay más posibilidades de sufrir o participar en fraudes, manipulación de precios y otras actividades ilícitas.

Si bien esto no sucede a menudo con monedas ya asentadas en el mercado, como el Bitcoin, el Ripple o el Ethereum, sí se dan casos  con las ICOs, que son los lanzamientos iniciales de criptodivisas.

A su vez, no existe todavía una legislación o regulación clara en muchos países sobre cómo actuar frente a esta actividad. Algunos, como China, se muestran muy contrarios a su uso. En este punto hay que señalar también el desasosiego que ha creado para muchos estados y organizaciones financieras la idea de que Facebook lance su propia divisa, Libra.

Mercado aún desconocido

Como todos los mercados financieros, el de las criptomonedas no está exento de riesgos, una de las claves para asegurar inversiones estables es mantener las emociones. Con las criptodivisas se suma la dificultad de que sufren de gran volatilidad y de manera muy descontrolada.

Del mismo modo, las autoridades financieras, como el Banco de España, consideran que hay que estudiar a fondo cuestiones como las ICOs, pues a menudo se publica información que no suele estar auditada o que es incompleta. Esto es menos frecuente con Bitcoin y otras criptodivisas ya asentadas, pero hay que mantenerse siempre actualizados en su información.

Las criptomonedas reciben un interés cada vez mayor por parte de los inversores, pero su uso se asocia a riesgos y oportunidades que hay que conocer con detalle si queremos hacer un uso adecuado de ellas.

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