La ropa de cuna que te cuida a ti y a la Tierra

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Ropa de cuna
Ropa de cuna

Cada día descubrimos nuevas formas de cuidar el medioambiente, ya sea reciclando, reutilizando productos o directamente comprar otros con materiales menos contaminantes. Aprovechando que el 18 de marzo fue el día mundial del sueño, te queremos hablar de una forma sostenible de tener un buen descanso.

Pureza, sostenibilidad y confort. Son las palabras clave que describen la experiencia de dormir en una cama hecha con materiales ecológicos. Aprovechamos el día mundial del sueño para hablarte sobre algunos beneficios de dormir en un lugar realmente sano, tanto para ti como para el medioambiente.

La idea es acercar el descanso a la naturaleza, a un estilo de vida sostenible y menos contaminado con tóxicos. Ya estamos constantemente expuestos a toxinas que dañan nuestro cuerpo y a la naturaleza, pero podemos reducir esta exposición. No es casualidad que la ropa de cuna ecológica de Kadolis sea tan segura para la piel del bebé al estar hecha de materiales naturales.

¿Qué diferencia la ropa de cuna ecológica del resto?

Cuna ecológica

Una manera muy simplista de verla es como un producto hecho de materiales naturales, pero va más allá. Algunas veces, cada parte estará confeccionada a mano (lo ideal) porque los procesos industriales son contaminantes. Pero podemos hablar de un mueble ecológico si es construido solamente con materiales que no han pasado por procesos que los alteren.

Lo más importante de estos productos es que se trata de una alternativa para seguir las tendencias ecofriendly. La conciencia de la postmodernidad nos ha hecho pensar en formas nuevas para frenar la catástrofe que parece venir, pero sin sacrificar realmente la comodidad ni nuestro estilo de vida.

¿Cómo se hacen?

La elaboración de colchones y ropa de cama ecológicos contempla todos los procedimientos. Los materiales no están contaminados con pesticidas, ningún tipo de metales ni químicos. Esta tendencia se mantiene al momento de moldear los materiales hasta crear colchones, sábanas y edredones.


Procesos como la coloración se hacen a base de técnicas no contaminantes, a través del aprovechamiento de plantas, setas u hongos. En estos casos nunca se usan blanqueantes, tintes ni agentes químicos que irritan la piel, aparte de perjudicar al medioambiente en la fabricación y utilización.

Si bien la utilización de materiales amigables con el ambiente es un paso relevante (o que sean reciclables o reutilizables), no es lo único en el proceso de producción orgánico. Aunque no lo parezca, la producción industrial es lo que hace más daño al planeta debido a los elementos químicos y de difícil degradación.

Beneficios de la ropa de cama ecológica

¿Te has dado cuenta de que algunos edredones y sábanas son mucho más suaves que los demás? Curiosamente, lo normal es que sean hechos con materiales ecológicos porque no generan las incomodidades típicas de los productos llenos de químicos. Aquí te detallamos cuáles son las características beneficiosas de usar ropa de cama orgánica:

  • No más alergias. Los materiales con los que se fabrican los colchones y la ropa de cama ecológicos son hipoalergénicos. Combaten las alergias relacionadas con afecciones respiratorias, no generan irritaciones en la piel y, por tanto, el sueño no se ve interrumpido.
  • Los puedes usar cualquier parte del año. Los materiales como el látex natural y el algodón son termorreguladores, por lo que siguen sirviendo en cualquier estación. Son aislantes térmicos si hace frío, y mantienen la sensación de frescura cuando el clima está caliente.
  • Ayudan a regular la temperatura corporal. Las fibras naturales son las preferidas para usar en cualquier época porque son transpirables, además de que se ajustan bien al cuerpo. Así, siempre tienes una temperatura agradable mientras descansas.

Elegir materiales naturales es la mejor idea

Hay tratamientos químicos que prometen combatir los ácaros y las bacterias. Sí son efectivos para ese fin, pero es algo que se va desgastando con el paso del tiempo, sin mencionar que los productos pueden ocasionar alergias. En su lugar, los colchones orgánicos funcionan diferente.

Lo genial de los colchones naturales es que se les puede desprender la funda y lavarlos con regularidad para eliminar los microorganismos. Tampoco es necesario hacerlo frecuentemente porque los materiales de elaboración por sí mismos no almacenan ácaros, a menos que no se mantenga la higiene en la habitación.


También son hipoalergénicos y termorreguladores, aunque tienen otras propiedades interesantes debido a su naturaleza:

  • Se adaptan a cualquier tipo de cuerpo sin hundirse debido a su elasticidad, por lo que se mantiene la postura correcta al dormir y se alivian las tensiones en la zona cervical y lumbar.
  • Sus fibras naturales son transpirables que permiten pasar el aire entre los tejidos. Absorben la humedad y el sudor, pero también los hacen desaparecer en poco tiempo por la circulación.

Sin duda, podríamos hablar de que una cama ecológica es una de las compras responsables que valen la pena. Incluso si suelen ser un poco más costosas por el proceso de fabricación tan cuidado, un colchón bien cuidado dura al menos 10 años en buen estado. Y, al mismo tiempo que compras algo de buena calidad para ti, le das más tiempo de vida al planeta.

*Contenido elaborado en colaboración con una marca



Redacción Ahorro

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