¿Te has planteado alguna vez cuidar en tu hogar un pequeño huerto casero? Además de disfrutar de una afición tan relajante como la jardinería, ahorrarás dinero al no tener que comprar determinadas verduras u hortalizas, y degustarás con satisfacción lo que tú mismo hayas cultivado.

Si nunca te has atrevido porque te parece complicado o crees que hace falta mucho espacio, hoy te quitamos esas dudas y te contamos cómo mantener tu huerto casero con las plantas más sencillas para macetas, cajones, canastos y pequeñas jardineras o invernaderos, más allá de las populares hierbas aromáticas.

Rúcula

rúcula
Fuente: Pixabay/kaboompics

Una de las plantas ideales para iniciarse en mantener un huerto en casa es la rúcula, que dará un toque diferente a tus ensaladas, pero también a tus salsas, sopas y aderezos. Las hojas se comen crudas o cocidas y tienen un sabor muy característico, entre amargo y picante. Cuanto más viejas son las hojas, más picantes resultan. Tenlo en cuenta a la hora de cosecharla.

Puedes plantar sus semillas en cualquier comento del año y, entre 20 y 60 días después, podrás recogerla. La siembra es posible realizarla en jardineras o macetas de unos 3 litros de capacidad como mínimo. Es muy importante que mantengas la humedad de su suelo durante todo el periodo de germinación, que dura entre una semana y 10 días. Y recuerda que tendrás que regarla a diario y que su sustrato necesita un buen drenaje para que las raíces no se encharquen.

Lechuga

invernadero pequeño
Fuente: Pixabay/titosoft

Todas las variedades de lechuga son muy fáciles de cultivar en tu pequeño huerto casero. Es posible plantar la lechuga en cualquier estación del año, siempre y cuando no haya heladas, de manera que tendrás que tener en cuenta este detalle dependiendo del lugar en donde vivas. Lo mejor es que elijas la variedad según la temporada en que vayas a cultivarla, pues cada tipo es más adecuado para según qué meses, y así te asegurarás de que germine con mayor facilidad. Al igual que sucede con la rúcula, debes mantener la tierra húmeda durante la germinación.

Por lo que respecta al recipiente, lo mejor es utilizar invernaderos o contenedores de cultivo de pequeño tamaño, pero también puedes usar macetas, siempre y cuando superen los 30 centímetros de profundidad. Traza surcos de unos 2 centímetros a lo largo para plantar la semilla y deja una separación entre ellos de unos 8 o 10 centímetros. Colócalas en las zonas más sombrías de tu balcón o de tu terraza, riega a diario y pronto podrás preparar ensaladas con tus lechugas.

Rábanos

rábanos
Fuente: Pixabay/Pexels

Los rábanos son uno de los más sabrosos ingredientes para añadir a nuestras ensaladas. Si alguna vez has dejado de comprarlos porque su precio en el supermercado te ha parecido excesivo, puedes animarte a cultivarlos en tu huerto casero, porque es una de las plantas más fáciles de cuidar.

La temporada ideal para plantar los rábanos discurre entre la primavera y el otoño. Debes elegir macetas o jardineras con 15 centímetros de profundidad como mínimo, con una capacidad de 1 litro de agua, ya que como suele ser habitual en este tipo de cultivos, necesitan un suelo muy húmedo. Otro factor a tener en cuenta es que necesitan sol, en torno a 4 horas al día como mínimo, así que colócalos en un lugar soleado. Si siembras sus semillas cada 15 días, podrás tener rábanos para tus ensaladas durante casi todo el año.

Tomates cherry

tomates cherry
Fuente: Pixabay/PatriciaMaine

Uno de los alimentos más sencillos y decorativos para plantar en tu huerto casero es el tomate. De hecho, muchos son los que lo eligen como primer cultivo. Al margen del espacio del que dispongas, y teniendo en cuenta las numerosas variedades de tomates que hay, te recomendamos que elijas para iniciarte en su plantación los tomates cherry, que se adaptarán a tu entorno sin problema debido al poco espacio que ocupan.

Tras plantar tomates cherry, coloca la maceta o jardinera en un lugar con mucha luz natural, aunque no tienen que que quedar demasiado expuestos a los rayos de sol, y riega un par de veces por semana. Una vez la planta crezca, recuerda que la tienes que entutorar para que lo haga directamente hacia arriba y el peso de sus frutos se distribuya mejor.

Zanahorias

zanahorias
Fuente: Pixabay/zoosnow

Por ultimo, no podemos olvidarnos de las zanahorias, una de las hortalizas más fáciles de cultivar en tu huerto casero. Las pueden plantar en cualquier momento del año, aunque la temporada ideal discurre entre la primavera y el otoño, siempre y cuando no haya heladas, que pueden estropear la siembra.

Deberás elegir macetas o jardineras de unos 25 centímetros de profundidad como mínimo o bolsas de cultivo de gran tamaño, de más de 35 litros. Y si siembras alrededor algún ajo, lograrás que las moscas de la zanahoria, la más frecuente de sus plagas, se alejen de ellas.

Escritora y redactora gallega. Autora de los libros Las nueve piedras y El Libro del Único Camino, así como de numerosos relatos en revistas de género, colabora asiduamente con sus artículos y columnas de opinión en diversos medios digitales. Con la pasión y la curiosidad que la caracterizan, descubre el mundo a través de su historia, su cultura, sus lugares y sus gentes para difundir y compartir todo tipo de sensaciones y hallazgos. Porque todo viaje comienza con un solo paso.

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