Un electrodoméstico tan frecuente en las casas como puede ser el lavavajillas no siempre es bien utilizado. Y es que la puesta en marcha de este aparato, que permite que no tengamos que desperdiciar minutos en el fregadero, suele ser incorrecta por parte de algunos consumidores, más por desconocimiento que por otra causa.

Así que para que no seas uno de ellos, hoy te contamos los errores más comunes cuando usas el lavavajillas, para que no vuelvas a tener ninguna duda cuando vayas a ponerlo en funcionamiento.

Lavar los platos antes de meterlos al lavavajillas

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Parece mentira pero eso de lavar por encima los platos antes de meterlos en el lavavajillas resulta más frecuente de lo que nos podemos creer. No es raro encontrar a quien, antes de introducir la vajilla en el electrodoméstico, coge agua y jabón y empieza a darles un primer lavado. Seguramente, esto se produce por la confusión con lo que sí es recomendable hacer.

Es decir, cuando hay restos de comida, es aconsejable retirarlos con un tenedor o una servilleta, y si son persistentes en tarteras, ollas o sartenes, puede pasarse algo de agua para que ablanden, pero esto no tiene nada que ver con ponerse a fregar.

Cargar mal el lavavajillas

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Coloca la vajilla de la forma adecuada en las bandejas, ya que es habitual ponerla de cualquier modo y dificultar tanto el funcionamiento como el consumo del electrodoméstico y el correcto lavado de la loza.

Los utensilios que más ocupan, como sartenes, ollas, grandes fuentes, etc. deben colocarse en la bandeja inferior y no metas nada debajo de ellos o no saldrá limpio. Aquellos más delicados, entre los que se encuentran las copas, los vasos y las tazas, han de situarse en la superior. En lo que respecta a los cubiertos, no olvides ponerlos en la cesta con los mangos hacia abajo o bien en la bandeja especial para la cubertería si tu modelo de lavavajillas la posee.

Llenar el lavavajillas

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Poner a funcionar el lavavajillas con un plato y un vaso es un gasto inútil, innecesario y muy poco ecológico, pero abarrotarlo hasta arriba es igual de malo. Deberás aprender a llenar el lavavajillas en su justa medida. Si lo llenas de más, no saldrá limpia toda la vajilla, ya que puede que los brazos aspersores no giren correctamente.

Abusar del detergente

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De nuevo los extremos son un problema. No debes abusar del detergente, pero tampoco has de quedarte corto y usar muy poco a la hora de poner el lavavajillas, ya que la vajilla no saldría limpia. Puedes optar por un detergente en gel que te permita dosificar las cargas, y recuerda usar el programa más adecuado según cómo esté de sucia la loza.

Vaciar el lavavajillas antes de tiempo

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No debes apurarte a vaciar el lavavajillas tan pronto pare. Una vez finalice el lavado, debes dejar entreabierta la puerta del electrodoméstico para la que la vajilla vaya disminuyendo su temperatura. Lo ideal es que la retires una vez se enfríe, comenzando por las piezas que se encuentren en la bandeja inferior.

No revisar el filtro y el sumidero

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Cada cierto tiempo es necesario limpiar el filtro y revisar el correcto el funcionamiento del sumidero, de manera que nada lo obstruya. Para mayor seguridad, tienes la opción de utilizar algún producto específico cada par de meses para limpiar la cal y eliminar la grasa del interior. Contribuirás a alargar la vida útil de tu lavavajillas.

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