Vivimos rodeados de objetos cotidianos a los que podemos dar una segunda vida. El mundo de las manualidades y de las creaciones decorativas se llena de ideas con todos ellos y, muchas veces, convierten nuestro hogar en un rincón más único y personalizado, además de reducir nuestra huella ecológica, cuidar nuestros bolsillos y salvaguardar el medio ambiente.

Unos de los objetos para preparar los mejores proyectos DIY son los frascos y botes de vidrio que todos tenemos en casa. Ya sea cuando acabamos ese tarro de mermelada o de miel, ese frasco de espárragos, de aceitunas o ese bote de mayonesa, cualquiera de ellos nos servirá para hacer desde las creaciones más sencillas hasta las más complejas.

Floreros

Florero
Fuente: Pixabay

Uno de los usos más frecuentes para cualquier tarro de cristal en esto del reciclaje es convertirlo en un florero. Sin embargo, puedes decorarlo un poco para darle un aire más bello y resulta tan sencillo que es una manualidad perfecta para que la hagan los niños. Para decorar el florero, simplemente puedes poner un cordón o un lazo vistoso en la boca del tarro, haciendo juego con el color de las flores que vayas a poner en él, o pasar a media altura una cinta ancha de rafia a la que le puedes enganchar cualquier broche o detalle decorativo.

Otra opción es pintarlo con pintura a la tiza. El resultado es tan vistoso que puedes utilizarlo no solo como florero sino también como lapicero o bote para pinceles. En todo caso ten en cuenta que, hagas el proyecto que hagas, debes lavar muy bien el frasco, eliminando todo resto de producto de su interior y de etiquetas de su exterior. Si después de ello todavía te quedan restos de pegamento al cristal, puedes eliminarlos fácilmente frotándolos con alcohol.

Tarros de cocina

mermelada
Fuente: Pixabay

Si quieres tener tus propios tarros de cocina personalizados, en los que guardar tus condimentos favoritos o infusiones, es tan simple como añadir a la tapa de tu tarro de cristal un pequeño trozo de tela y ceñirlo con un cordón o hilo de colores. Además, si eres cocinillas y creas tus propias mermeladas o compotas, es un sistema perfecto para hacerlas a tu medida, añadir tus etiquetas y tener algún detalle con tus seres queridos.

Costurero

costurero
Fuente: Youtube

Si siempre tienes por ahí el hilo y las agujas, puedes hacer coquetos costureros con los tarros de vidrio. Convierte la parte superior, unida a la tapa con pegamento caliente o silicona, en una almohadilla o alfiletero para las agujas y alfileres, y en su interior introduce los hilos, los corchetes y las pequeñas tijeras. Si quieres puedes decorar el contorno como cualquier otro proyecto de este tipo.

Portavelas

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Fuente: Pixabay

Otro de los usos más socorridos para reciclar los tarros de cristal es convertirlos en portavelas. Un cordón o cuerda en su boca con algún elemento natural y una vela en su interior, del color que desees y que no sobresalga del recipiente, es un detalle tan sencillo como práctico y hermoso, que también te permitirá iluminar de forma especial tu casa.

Lámparas

lámpara
Fuente: Youtube

Un proyecto DIY un poco más complicado con los frascos de cristal es aquel en el que los conviertes en lámparas decorativas. En su interior recrea la escena que prefieras, ya puede ser un motivo navideño, un conejo de Pascua o similar, y con la tapa se prepara lo que es el aplique de la lámpara, donde se incluye la bombilla de pequeño tamaño.

Terrarios

terrarium
Fuente: Wikipedia/christopher CC BY 2.0

Por último, si eres de los que amas la naturaleza y las plantas, te agradará reciclar los tarros de cristal para hacer un decorativo y natural grupo de terrarios. Para ello necesitarás principalmente cactus, piedras, sustrato, tierra y alguna pinza para poder colocar los elementos en los frascos más pequeños. Estos diminutos bosques en los tarros de cristal reavivarán cualquier rincón de tu casa.

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