Si hace cierto tiempo os contábamos los métodos más sencillos y adecuados para limpiar la plata, hoy vamos a ocuparnos de otros metales que suelen mancharse a menudo: el cobre y el bronce. Los objetos fabricados con estos materiales con el tiempo pueden cambiar de color y aparecer en su superficie unas manchas marrones y correosas, que reunen antiésteticas y desagradables.

Para que puedas solucionar este problema y que los objetos fabricados en esos materiales luzcan siempre como nuevos, hoy te explicamos algunos de los mejores trucos para limpiar el cobre y el bronce. Algunos son tan sencillos que solo necesitas productos que seguro que tienes en casa.

Sal y vinagre

cobre
Fuente: Pixabay/stux

Uno de los métodos más sencillos para limpiar el cobre y el bronce es preparar tu propio limpiador con sal y vinagre. El ácido acético que contiene el vinagre contribuye a devolver el brillo a este tipo de objetos, así que lo mejor es aprovechar sus propiedades para devolver su buen aspecto. Además, recuerda que el vinagre es un estupendo limpiador gracias a sus propiedades desinfectantes.

Para los objetos de mayor tamaño, mezcla una cucharada de sal y una taza de vinagre blanco. Revuelve bien y prueba en un trozo no visible del objeto a limpiar para asegurarte de que no lo daña antes de utilizarlo sobre toda la superficie. A veces pensamos que algo es de cobre y no lo es tanto como creíamos, así que lo mejor es asegurarse antes. Una vez compruebes que no hay problema usando esta mezcla casera, frota con ella todo el objeto y seca con una bayeta hasta dejarlo limpio y seco.

Para los objetos de menor tamaño, resulta muy práctico preparar una buena cantidad de producto con una cucharada de sal, tres vasos de agua y una taza de vinagre, y luego introduce aquellos en él. Pon el recipiente en el fuego y llévalo a ebullición. Después, apaga el fuego, retira del fuego y, cuando enfríe, lava las piezas con agua y jabón con ph neutro. Acto seguido, seca hasta que queden limpias.

Pero si lo que necesitas es un truco con sal y vinagre específico para limpiar el bronce, debes añadir a la mezcla un poco de harina. Con la pasta resultante cubre la superficie del objeto, deja actuar unos minutos y después limpia con agua tibia. Después, seca con un paño suave.

Kétchup

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Fuente: Pixabay/sferrario1968

El kétchup también contiene vinagre entre sus ingredientes, así que no te extrañará si te decimos que resulta perfecto para limpiar el cobre. Resulta especialmente útil para conseguir eliminar la corrosión tan desagradable de su superficie.

Solo tienes que extender una pequeña capa de kétchup por el objeto y espera unos minutos a que haga efecto. Luego pasa por agua fría bajo el grifo para eliminarla y, a continuación, seca con un paño suave hasta que quede limpio por completo. Esta mezcla para la limpieza de los objetos de cobre resulta especialmente práctico con sartenes, cacerolas y otros utensilios de cocina.

Bicarbonato con limón

bicarbonato
Fuente: Pixabay

El bicarbonato con limón tiene diversos usos, y no es la primera vez que te lo recomendamos. También puedes utilizarlo para limpiar el cobre. Primero tendrás que elaborar una pasta mezclando zumo de limón con bicarbonato y prueba en una esquina o en una parte no visible antes de extenderlo por toda la superficie para ver que no hay problema. Cuando lo confirmes, extiende la pasta por todo el objeto, deja actuar unos minutos y luego retira y lustra con un paño suave. El bronce, que es una aleación de cobre y estaño, también puedes limpiarlo sin problema con la mezcla del bicarbonato y el limón.

Otra opción es usar el bicarbonato de sodio mezclado con agua. Calcula una cucharada de bicarbonato por un litro de agua y luego introduce el objeto o los objetos pequeños y déjalos en remojo. En cualquier caso, el bicarbonato provoca que el bronce y el cobre recuperen todo su brillo.

Vinagre y pimentón

pimentón
Fuente: Pixabay/Devanath

Para el caso concreto del bronce envejecido hay un truco estupendo para dejarlo con ese aspecto de recién comprado. Solo tienes que preparar una mezcla de pimentón y vinagre a partes iguales hasta obtener una pasta. Luego tienes que aplicarla frotando con fuerza, para desprender la suciedad, y después solo has de retirar y secar con un paño suave.

Vino tinto

Por último, toma nota de esta opción para limpiar el bronce con vino tinto. Lo único que tienes que hacer es calentarlo algo un poco, aunque no demasiado pues no tiene que hervir. A continuación, sumerge los objetos que quieras en la solución y déjalos durante unos 15 minutos para que el líquido haga efecto. Verás cómo se desprende la suciedad. Luego sécalas y frota con un paño suave. Verás cómo recupera todo su brillo.

Escritora y redactora gallega. Autora de los libros Las nueve piedras y El Libro del Único Camino, así como de numerosos relatos en revistas de género, colabora asiduamente con sus artículos y columnas de opinión en diversos medios digitales. Con la pasión y la curiosidad que la caracterizan, descubre el mundo a través de su historia, su cultura, sus lugares y sus gentes para difundir y compartir todo tipo de sensaciones y hallazgos. Porque todo viaje comienza con un solo paso.

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