Una de las bebidas más populares del verano es la sangría. Su sabor es inconfundible pero existe una notable diferencia según cuál probemos, porque prepararla tiene su truco y no todo el mundo la hace igual ni usa ingredientes de la misma calidad.

Para que la que tú prepares se convierta en la preferida de todo el mundo, vamos a compartir contigo los mejores trucos para triunfar con tu sangría casera. Toma nota. Se sorprenderán seguro.

Elige unos buenos ingredientes

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Siempre que hablamos de recetas y de meternos en la cocina, repetimos que una buena materia prima resulta fundamental. Y aunque nosotros, como tantos otros que recuerdan su importancia, podamos parecer unos pesados, no es así, simplemente reiteramos algo que has de tener en cuenta. Solo prueba a preparar algo con dos productos de distinta calidad y verás la diferencia, aunque lo cocine la misma persona y de la misma forma.

Con la elaboración de bebidas, cócteles y combinados pasa exactamente lo mismo. Por ese motivo, conseguir una espectacular sangría casera pasa por prepararla con un buen vino. Ha de estar dentro de la gama de los jóvenes o bien uno sin crianza en madera.

Los otros ingredientes básicos de la sangría son la gaseosa o refresco de naranja y los trozos de fruta. Hay quien también le añade algún licor o coñac. E incluso hay lugares en los que no se prepara con vino, sino que se utiliza en su lugar sidra o cava. Ten en cuenta que son muchas las variantes que encontrarás de esta receta. En cualquier caso, elige productos de calidad.

Las frutas también han de ser de primera. Lo mejor para evitar problemas es que las elijas de temporada, pues así conseguirás que aporten el máximo sabor. Lo más frecuente es utilizar melocotones, naranjas, limones, peras y manzanas.

Primero el vino

Para preparar una excelente sangría debes ir añadiendo los ingredientes en orden para que vayan fusionándose bien y poder mezclarlos de la forma adecuada. Utiliza para ello un bol o una jarra de boca ancha de gran tamaño.

Vierte primero el vino, luego la fruta troceada (no olvides una naranja y un limón) y, a continuación, el coñac o licor elegido, además de las especias que vayas a utilizar. Al final deberás añadir el azúcar. Remueve todo bien y solo entonces vierte la gaseosa o la soda. Hay quien en vez de estas añade refresco de naranja.

Evita aguar la bebida en exceso

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Si al preparar la sangría nos pasamos con el hielo, corremos el riesgo de aguar la sangría en exceso y que pierda todo su sabor. De tal modo, hay un truco muy útil para que esto no suceda. Puedas preparar algunos hielos hechos con el vino que vayas a utilizar, o incluso uvas congeladas en lugar de muchos cubitos. De esta forma, no se perderá su sabor.

Rocía las frutas con limón

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Las frutas a utilizar deben estar maduras, de modo que soltarán todo su jugo y su sabor, pero para que no ennegrezcan y terminen con un aspecto desagradable, recuerda rociarlas antes de incorporarlas con unas gotas de limón. Evitarás que se oxiden.

Recuerda que los trozos de las frutas han de ser lo suficientemente grandes como para que no te los puedas tragar al beber de la copa, no vaya a ser que alguien se lleve un buen disgusto en caso contrario.

Usa zumos de fruta recién exprimida

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Este truco tiene relación con todos los anteriores. Y es que si quieres que tu sangría esté realmente sabrosa y vas a usar zumo de frutas, este debe estar recién exprimido. Es decir, no utilices zumo embotellado ni en brick, sino solo el natural que prepares para la ocasión. La diferencia entre una y otra forma es abismal.

Además, en vez de usar refresco de naranja o similar, al usar zumo de frutas recién exprimidas su aporte calórico será menor, puesto que los zumos que compras en el supermercado cuentan con gran cantidad de azúcares, que también desvirtuarán su sabor. Y si con las frutas no te parece lo suficientemente dulce, añade un poco de azúcar moreno.

Utiliza especias aromáticas

Ya sabes lo que nos gustan las especias, así que tampoco podían faltar en nuestra sangría de verano. Puedes elegir la que más te guste, y no excederte demasiado en la cantidad a utilizar las primeras veces para que puedas cogerle el punto. Las más utilizadas son la canela, las esencias de flores y la vainilla.

Deja macerar la bebida

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La sangría requiere calma. Con esto nos referimos a que para que esté realmente sabrosa, la bebida debe haber macerado el tiempo suficiente para que los ingredientes se fusionen y suelten todo su jugo. Lo más recomendable es prepararla el día anterior, para que pueda macerar toda la noche. En caso de no hacerlo así, recuerda que debe macerar por lo menos un par de horas antes de consumir. Si la preparas justo antes de servirla nunca lograrás una sangría realmente especial.

Escritora y redactora gallega. Autora de los libros Las nueve piedras y El Libro del Único Camino, así como de numerosos relatos en revistas de género, colabora asiduamente con sus artículos y columnas de opinión en diversos medios digitales. Con la pasión y la curiosidad que la caracterizan, descubre el mundo a través de su historia, su cultura, sus lugares y sus gentes para difundir y compartir todo tipo de sensaciones y hallazgos. Porque todo viaje comienza con un solo paso.

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