Los trucos definitivos para revivir esa planta que se te está muriendo

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¿Crees que no tienes mano para las plantas porque se te mueren siempre? ¿Hay alguna en casa que te ha dado un disgusto porque parece que se está resecando o a punto de morirse? ¿Sabes lo que puedes hacer tan pronto notes los primeros síntomas? No te preocupes, porque con algunos consejos y algo de cariño es posible que tus plantas reverdezcan y vuelvan a lucir preciosas en tu hogar.

Solo deberás seguir estos trucos para revivir una planta y elegir el más adecuado entre todos ellos según el problema que presente la tuya. ¡Verás cómo se recupera y vuelve a estar esplendorosa!

Problemas de ahogamiento

Regadera
Regadera/Foto: Pixabay

Uno de los problemas más frecuentes por los que puede encontrarse una planta en estado moribunda es por haber recibido demasiada agua. Así que si la has regado de más o si la maceta no ha drenado bien y se han encharcado sus raíces, puede que se estén pudriendo, lo que provocará su muerte.

Si la planta se está muriendo porque tiene demasiada agua, la mejor solución es trasplantarla a otro sustrato. A partir de ahí, respeta la cantidad de agua que debes echarle y la frecuencia del riego para que no te vuelva a pasar.

Plantas secas

Flor seca
Flor seca/Foto: Pixabay

El caso contrario de las raíces que se pudren porque están encharcadas es el de aquellas plantas que se secan por todo lo contrario: la falta de agua. Los síntomas de la sequedad los verás en la tierra, en las hojas y en las flores. De hecho, una planta seca es la que peor aspecto tiene; tanto es así que el primer instinto al verla suele ser tirarla. No lo hagas. Prueba primero si puedes recuperarla con este sencillo truco.

Porque incluso en este caso es posible hacer algo para intentar que reviva siempre y cuando algunas de sus raíces estén bien. Primero debes retirar las hojas y las flores secas, incluidas las que estén marchitándose. De esa forma, los nutrientes serán solo absorbidos por las partes sanas y no se desperdiciarán llegando a las zonas enfermas.

Luego deberás apartar la primera capa de tierra de la maceta. Seguramente está muy seca y dura, como apelmazada. Si la parte inferior estuviera igual, deberás trasplantarla para enterrarla en un nuevo sustrato. Pero si no es así, simplemente has de introducir la maceta en un recipiente de agua templada y dejarla ahí chupando agua hasta que comience a burbujear.

Cuando salgan las burbujas significará que el sustrato se ha empapado del todo. Es entonces el momento en el que debes sacar la maceta del recipiente. Después espera a que suelte toda el agua sobrante. Tendrás que vigilar su aspecto desde entonces, pues es probable que reviva. Si lo consigue, recuerda darle todos los riegos que su especie necesite desde entonces, ni uno más ni uno menos.

Quemaduras en las flores y hojas

Flor quemada
Flor quemada/Foto: Pixabay

Otro de los problemas que puede provocar que tu planta necesite revivir es que sus hojas, flores o tallos presenten quemaduras. Esto sucede cuando las riegas a pleno sol o sus rayos las alcanzan mientras todavía sus gotas relucen sobre ellas, puesto que hacen un efecto lupa que provoca que se quemen. También puede pasar que sea una planta que no pueda recibir el sol directo y que, por un despiste, la hayas dejado colocada de forma que la ha alcanzado de lleno.

Para evitarlo, deberás estar seguro de que no reciben luz solar directa cuando las riegas o colocarlas en un lugar adecuado si no toleran los rayos directos. En el supuesto de plantas en exteriores, como en terrazas, balcones o jardines, acostúmbrate a regar a primera hora de la mañana o al atardecer.

Si has dejado la planta expuesta demasiado tiempo al sol o se ha quemado al haberla regado cuando recibía los rayos directos sobre ella, debes eliminar las hojas y partes que se hayan quemado. Asegúrate de colocarla en un lugar adecuado, según el tipo de que se trate, y si puede estar al sol, ves exponiéndola a él poco a poco de forma gradual. Y no olvides los riegos.

Fertilizantes y abonos

flores
Flores/Foto: Pixabay

Por último, debes tener en cuenta que una buena forma de asegurarse de que la planta reviva o reverdezca cuando veas los primeros síntomas, es utilizar nutrientes para ayudarla a recuperarse. Puedes hacerlo tan pronto como veas que las hojas están perdiendo color o cuando compruebes que crecen de manera muy lenta. Ese es buen momento para utilizar fertilizantes y abonos adecuados para nutrirlas.

No obstante, hay que considerar que los fertilizantes deben utilizarse en el periodo de crecimiento de la planta, el cual suele ser durante la primavera y el verano. Porque si te excedes con el uso de este tipo de abonos o si utilizas otro que no sea adecuado para ello podrías conseguir el efecto contrario y quemar sus raíces.



Silvia Pato

Escritora y redactora gallega. Autora de los libros Las nueve piedras y El Libro del Único Camino, así como de numerosos relatos en revistas de género, colabora asiduamente con sus artículos y columnas de opinión en diversos medios digitales. Con la pasión y la curiosidad que la caracterizan, descubre el mundo a través de su historia, su cultura, sus lugares y sus gentes para difundir y compartir todo tipo de sensaciones y hallazgos. Porque todo viaje comienza con un solo paso.

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