El cambio climático y el agotamiento de los recursos naturales de nuestro planeta es uno de los problemas a los que en la actualidad nos enfrentamos. Por ello, el reciclaje, la economía circular y el desarrollo sostenible resultan indispensables para frenar la espiral en la que nos encontramos. Todos nosotros podemos contribuir con nuestros hábitos para mejorar la situación.

Ante esta situación, surgen iniciativas que propician el cuidado del planeta y contribuyen a reducir el consumo. Hoy vamos a presentarte una de ellas por si todavía no la conoces. Te explicamos qué es el movimiento Zero Waste y qué costumbres puedes adoptar para aportar tu granito de arena.

Origen del movimiento Zero Waste

termo
Fuente: Pixabay/evita-ochel

Se considera como impulsora del movimiento Zero Waste a la estadounidense Bea Johnson, una mujer de California (Estados Unidos). En 1985, con la determinación de dejar un mejor lugar para sus hijos, se puso como meta que todos los residuos que generara su familia cupieran en un bote de 200 mililitros. Para ello, determinó unas normas básicas y las denominó las cinco erres: Refuse (rechazar), Reduce (reducir), Reuse (reutilizar), Recycle (reciclar) y Rot (descomponer). Todas ellas estaban dirigidas a reducir al máximo lo que consumimos y los residuos que generamos.

Desde entonces el movimiento no hizo sino más que crecer y muchos se sumaron a él. Su filosofía se basa en rechazar aquello que no necesitamos, especialmente los productos de plástico; reducir la cantidad de cosas que tenemos; reutilizar los productos y comprar de segunda mano; reciclar lo que no es posible rechazar, reducir o reutilizar; y descomponer o compostar.

Rechazar y reducir

Para poner en práctica la filosofía Zero Waste debes rechazar objetos tales como las bolsas de plástico y envases de un solo uso. Al salir a caminar o ir a trabajar, porta tu propio termo o botella de agua, que sea reutilizable. De tal forma, no tendrás que andar comprando bebidas envasadas que únicamente generan más residuos.

Asimismo, olvídate de las pajitas de plástico y compra en la medida de los posible productos a granel, así que nada de bandejas con frutas o paquetes de embutido y fiambres envasados.

Reutilizar y reciclar

Reciclar
Fuente: Pixabay/Shirley810

Reutiliza siempre los objetos cuando sea posible y procura darles una segunda vida. Así, si cambias las bolsas de plástico por cestos de rafia o el clásico carrito de la compra que, cuando llevas peso, tu espalda agradece soberanamente, estarás cuidando el medio ambiente y ahorrando.

De igual modo, puedes preparar tus propios productos de limpieza con elementos naturales y evitar comprar aquellos con ingredientes tóxicos. Además de esto, recuerda que debes evitar aceptar objetos que no necesitas y que vas a acumular de tal forma que, seguramente, terminen en la basura, como bolígrafos, calendarios publicitarios y similares. Si tienes espacio en tu terraza o jardín, incluso puedes crear tu pequeño huerto o incluir entre tus plantas algunas macetas con hierbas aromáticas como albahaca, perejil, orégano o tomillo.

Descomponer

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Fuente: Pixabay/dmoreaurh

Por último, para llevar a cabo la filosofía Zero Waste al completo puedes preparar tu propio compostaje casero con los restos orgánicos que se generen en tu casa. Para ello puedes comprar una compostadora o hacer una tú mismo. Así, solo tendrás que tirar a la basura cartones, vidrio y envases. Recuerda arrojar cada cosa en su contenedor correspondiente.

Escritora y redactora gallega. Autora de los libros Las nueve piedras y El Libro del Único Camino, así como de numerosos relatos en revistas de género, colabora asiduamente con sus artículos y columnas de opinión en diversos medios digitales. Con la pasión y la curiosidad que la caracterizan, descubre el mundo a través de su historia, su cultura, sus lugares y sus gentes para difundir y compartir todo tipo de sensaciones y hallazgos. Porque todo viaje comienza con un solo paso.

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